Cobertura Qatar 2022

Reflexiones, agradecimiento y buenos propósitos



Reflexiones, agradecimiento y buenos propósitos

Siendo hoy el último día del año, quisiera invitarlos a agradecerle al Creador por la vida, la familia, el hogar, la salud, el trabajo, las amistades, los alimentos y tantas cosas que Él nos proporciona diariamente.

También deseo aprovechar la oportunidad para pedirles a todos los mexicanos que para el 2023 hagamos el compromiso de tener una mayor participación cívica y cumplamos debidamente con todas las responsabilidades que como ciudadanos adquirimos al ser parte integrante de nuestro país.

Menciono esto porque gracias al divisionismo y la poca participación ciudadana en las votaciones, producto de la apatía y falta de civismo; hemos permitido que lleguen al poder quienes manejan el país a base de ocurrencias, quienes buscan pelearse con medio mundo, quienes se hacen amigos de los dictadores y además regalan nuestro dinero a quienes no producen nada. Me refiero a quienes llegaron a manejar a economía nacional de manera  irresponsable, por el populismo desbordado que forma parte de su ADN.

Un ejemplo de lo anterior son los incrementos salariales autorizados fuera de toda lógica, junto con el duplicar las vacaciones anuales para las personas que empiezan a trabajar en una empresa. Estas medidas radicales solo atizarán la inflación y tarde o temprano nos llevarán a una devaluación, porque pagar más produciendo lo mismo o incluso menos, solamente provocan alzas de precios que nos sacarán del mercado. Para abaratar y hacer competitivo nuestros productos tendrán que devaluar el peso y se repetirá la triste historia de Echeverría y de López Portillo.

Esto lo entiende cualquier persona medianamente ilustrada.

Ya subieron los precios de los combustibles y no tarda en subir más la energía eléctrica, con todos los incrementos que en cascada se darán.

Si en el 2022 la inflación que padecemos ha sido la más alta de los últimos 20 años, esperémonos a ver cómo nos va en el 2023 con tantos aumentos que ya se vislumbran.

Resulta curioso que el presidente se alarme por el aumento de precios, pero es él quien  determina, sin ningún estudio previo y por una simple ocurrencia cuánto deben  aumentar los salarios mínimos.

No me opongo a que las personas ganen más. Lo criticable del hecho es que dichos aumentos se dan cuando la economía nacional está en la lona. Todavía no se recuperan los niveles que teníamos en el 2018 y con las nuevas medidas anunciadas, las cosas se pondrán peor.

Por eso quienes trabajan recibirán más dinero, pero éste cada vez les alcanzará menos, porque los precios se están yendo a las nubes.

Esta clase de decisiones populistas solo aumentan la informalidad, porque a los incrementos salariales anunciados habrá que agregarles los aumentos que tendrán las cuotas que se pagan al Seguro Social, al INFONAVIT, al Sistema de Ahorro de Retiro y por si fuera poco al muy injusto Impuesto a la Nómina, por lo que muchos pequeños negocios que todavía están dentro de la formalidad, tendrán que migrar a la informalidad como una manera de sobrevivir, dentro de una economía que no crece lo que el país requiere.

Por eso necesitamos en los cargos públicos a personas más competentes y honradas, no a las que prometan cosas irrealizables y menos a quienes ganen las elecciones regalando nuestro dinero.

¿No les parece a Ustedes?

Muchas gracias y Feliz Año Nuevo 2023.

Suscribete a nuestra lista de difusión de Whatsapp
Suscribete a nuestro canal de Telegram
Suscribete a nuestro de Armonia y bienestar

Más columnas

¿Se paga más si se trabaja el 1 de enero? Te decimos

Columna: Esto establece la Ley Federal del Trabajo sobre el 1 de enero


Japón registra récord histórico de muertes diarias por covid

Columna: También es el país con más casos confirmados de covid en el mundo


¿Para qué sirve el popular ritual de meterse debajo de la mesa en Año Nuevo?

Columna: Meterse debajo de la mesa es uno de los rituales más populares entre quienes están solteros


Fallece el papa emérito Benedicto XVI

Columna: El papa emérito Benedicto XVI falleció a los 95 años