¡Hermanos prodigio! Los violinistas Adriel, Yaretzi y Yaltzin cautivan a xalapeños

Apasionados de la música y el arte, así son los hermanos Adriel, Yaretzi y Yaltzin Hernández Ortega, tres violinistas que, a su corta edad, han cautivado a los xalapeños con sus hermosas melodías.

Desde muy pequeños, los hermanos Hernández Ortega se adentraron en el mundo de la música, sin saber que, algún día, esto se convertiría en una de sus más grandes pasiones.

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Adriel Xelha fue quien inició todo. A los 14 años ya mostraba un don innato para la pintura y el dibujo; sin embargo, comenzó su interés por el violín, por lo que enseguida empezó a tomar clases.



Él sabía que tenía potencial, por lo que, en 2019, decidió sacar provecho de su talento y salir a tocar a las calles.

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A sus 18 años, se dijo consciente de que vivir de la música no es nada fácil, debido a la competencia y los gustos de la gente, por lo que pretende estudiar Ingeniería en Software y dedicarse en sus tiempos libres al arte.



“La música clásica no pega tanto en los jóvenes”, lamentó. Sin embargo, esto no lo ha desmotivado a seguir adelante.

Adriel fue el ejemplo e inspiración de sus hermanas Yaretzi Amaité y Yaltzin Quetzalli, dos gemelas de 13 años que también tienen los genes artísticos y han demostrado su habilidad no solo para la música, sino también para la danza folclórica.


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“Me interesé cuando mi hermano empezó a trabajar; empecé con guitarra, después me fui a flauta y luego a violín; a mí me gusta mucho el arte y la música, así que también intenté trabajar en esto.



“Mi abuelo también estuvo en la ópera, toca guitarra y piano… él también me influyó tantito en lo que sé ahorita”, relató Yaretzi, a quien además le gustaría ser maestra de matemáticas.

Contrario a sus hermanos, Yaltzin Quetzalli sí ve un futuro profesional en la música o el arte. Y aunque la presión y la pena de estar frente a un público han significado una barrera para ella, ha sabido romperla y avanzar.



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“No importa si no me apoyan las personas, porque lo único que quiero es que sepan que me estoy esforzando y que lo que hago es con orgullo”, señaló.

Hace un tiempo, Adriel, Yaretzi y Yaltzin decidieron salir de su zona de confort y compartir su talento con los xalapeños.

“Les dije a mis hermanas ‘oigan, ¿y si vamos a tocar los tres juntos?’, porque yo solo siento que no se escucha fuerte. Pensé que, si traigo a mis hermanas, a lo mejor los tres nos vamos a ver mucho mejor”, apuntó Adriel.

Y no se equivocó. Aunque en un principio los inundó el miedo, ese fue el principio de una prometedora carrera, que más tarde los llevaría a participar en concursos y  shows de talentos.

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“Le diríamos a todos que se atrevan a pasar por otros caminos; cumplan sus sueños, que no los frene la pena, solamente ponte atento a lo que tú quieres hacer y dale sentimiento”, compartieron.