La pandemia de Covid impacta a Tembladeras, área natural protegida

El regidor del ayuntamiento de Veracruz, Fidel Murga Lagunes, afirmó que pese a que Tembladeras es una zona protegida, aún hay personas que quieren vender tierras con fines comerciales y habitacionales, pero no se ha permitido, pues es una zona protegida. Dijo que cualquier intento se puede denunciar ante la regiduría de ecología y medio ambiente en el Palacio Municipal de Veracruz.

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La pandemia del coronavirus impacta al Área Natural Protegida de Tembladeras, pues por un lado los depredadores insisten en lucrar con ella, pero al mismo tiempo no se consolida ningún proyecto para agredirla, afirmó Fidel Murga Lagunes, regidor undécimo del ayuntamiento de Veracruz.



Cabe señalar que esa zona desde la Laguna Olmeca hacia inmediaciones de Mata de Pita ha sido muy codiciada por inversionistas de varios rubros para fincar desde proyectos comerciales hasta supuestas acciones ecológicas, sin olvidar los conjuntos habitacionales cada vez más cercanos.



Y aunque las intentonas han abortado, muchos de quienes aún tienen propiedades en esa zona quieren comecializarlas a toda costa.


“Por el momento no tenemos alguna denuncia formal de áreas que se estén rellenando o invadidas de alguna manera, pero nosotros estamos pugnando para que se respete el decreto de Área Protegida. En su momento sí hubo intentos de hacer eso, pero lo hemos estado parando de alguna manera, con el pleno uso de la autoridad.



“Como es una zona ejidal, de propiedades, la gente quiere vender. Han venido a vernos porque quieren venderle a Casas Ara, Green Lagoons, todos quieren vender, pero realmente no se puede; hay unas zonas en donde sí se puede, se están liberando de alguna manera, pero realmente las áreas protegidas por el decreto, ésas no se tocan”, señaló Murga Lagunes.



Descartó que en toda esa Área Natural Protegida de más de mil 300 hectáreas pueda cambiar de uso de suelo en forma unilateral, puesto que el decreto estatal es de obligado cumplimiento y porque allí hay especies que no se deben perder, como tortuga, pato buzo, garzas, peces; además de flora y una gran variedad de formas de vida silvestre.

Recordó que en el pasado reciente se ha frenado el relleno con escombro y otros materiales en pequeños ojos de agua, y exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier de esa índole en la Regiduría 11 del ayuntamiento de Veracruz, ubicada en el Palacio Municipal.

Desde allí se canalizará a la Dirección Municipal de Medio Ambiente, a la que le compete ese tema.

El edil porteño admitió que se pudo hacer más en materia ambiental, pero resaltó que la pandemia del Covid-19 influyó para que muchas acciones se pospusieran, aunque no las de vigilancia.

“Nos faltó mucho, el hecho de la pandemia sí frenó prácticamente… no hemos frenado totalmente porque seguimos trabajando, hemos estado trabajando, el ayuntamiento nunca paró, las áreas nunca pararon, pero sí fue un freno, faltó hacer varias cosas, por el hecho de la pandemia”, resaltó Murga Lagunes.

¿CENTRAL PARK NEOYORQUINO?

Cabe recordar que en el año 2016 el entonces delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Veracruz, José Antonio González Azuara, alertaba que hasta ese momento la entidad había perdido al menos 4.4 millones de hectáreas de biodiversidad, pues se estimaba que 3 millones se habían convertido en potreros y a un millón 400 mil hectáreas se les estaba dando uso agrícola.

En cuanto a la superficie de Reserva Ecológica Tembladeras-Laguna Olmeca, una de las 22 decretadas así en el estado de Veracruz, fue decretada Área Natural Protegida en el año 2011 durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, con una extensión de 347 hectáreas. En el 2014 se modificó el decreto y se extendió a mil 347 hectáreas, lo que la convierte en la más importante de la conurbación Veracruz-Boca del Río-Medellín-Alvarado.

Sin embargo, desde antes se generó polémica cuando se supo que una cadena de tiendas de autoservicio pretendía erigir ahí un centro comercial que se llamaría Plaza Sendero, mismo que abortó por la oposición de diversos sectores ambientalistas y civiles.

El viernes 4 de diciembre de 2015, ciudadanos encabezados por el abogado ambientalista Carlos Federico Cantú, Isael Cantú Nájera y Marlon Ramírez Marín, así como dueños de predios, presentaron un anteproyecto para la zona de Tembladeras.

Contemplaba instalar talleres de educación ecológica, sitios de avistamiento de aves migratorias, áreas de exposiciones y otras actividades, sin realizar construcciones de cemento ni otros materiales parecidos.

Incluso se dijo que, guardadas las proporciones, podría llegar a ser algo parecido al Central Park de Nueva York. Tampoco fructificó.

Sin embargo, en junio del 2020 el inspector de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente, Gaspar Monteagudo Hernández, alertaba que persistían intentos de rellenar diferentes humedales, incluido Tembladeras, para usos diversos, desde hacer viviendas rústicas hasta potreros y actividades de ganadería en pequeña escala.

En apariencia, la pandemia ha contenido un poco las amenazas. O al menos eso parece.