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Sin justicia, minatitleca; han pasado 7 meses de ataque caníbal

Han pasado siete meses y la justicia no llega para la minatitleca

Sin justicia, minatitleca; han pasado 7 meses de ataque caníbal

Siete meses después de que el ama de casa Laura Ordaz Alvarado fue blanco de un ataque caníbal a manos de su vecina quien de una mordida le arrancó un dedo, la también madre de familia sigue a la espera de justicia y de sanar por completo de la extremidad dañada.

Corre el riesgo de segunda amputación

Aunque por la agresión sucedida la noche del 16 de abril de 2022 existe una denuncia formal en la Fiscalía de Cosoleacaque, el caso ha avanzado de manera lenta y sin resolución ante lo acontecido.

Que a la fecha y de manera comprobable ha generado una inversión promedio a los 30 mil pesos, entre medicamentos y el tratamiento médico.

"Lo que pido es justicia para mí, la verdad he pasado muy mal, he estado en depresión, no puedo trabajar, me duele mucho el dedo. Hace dos semanas se me infectó, me dijeron que si sigue mal me pueden cortar más", expuso Laura Ordaz.

La afectada dijo no explicarse cómo es que su agresora identificada como Ruth del Carmen Martínez Velueta, prosigue sin un castigo o sanción de la justicia mexicana, cuando que en otros casos por un delito menor, la persona estaría en la cárcel.

Señaló que la probable culpable sigue una vida normal, incluso amenazando a sus allegados posterior al ataque registrado en calle Cóndor del fraccionamiento Los Prados.

"Ya es justo que le pongan un alto, que ella se calme, se tranquilice, porque nosotros no nos metemos con ella ni nada." "
"Estamos a lo diga el juez para ver qué va pasar".

A pregunta expresa en torno al cambió de vida que ha representado perder un pedazo de dedo, la señora Ordaz respondió: "un cambio radical, todos los días me levanto y veo mi mano incompleta, para mí es algo de verdad muy difícil y traumante".

Cabe recordar que Laura Ordaz y Ruth del Carmen Martínez, fueron vecinas y el día que se dio la agresión, fue por consecuencia de una discusión verbal que pasó al acto caníbal ante la mirada de testigos que presenciaron como la probable culpable escupió el dedo estando bajo los efectos del alcohol.