A diez días de que se cumpla el primer aniversario del asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier y Joaquín, ocurrido en la Sierra Tarahumara cuando intentaban salvar a otro hombre que también fue asesinado con ellos en pleno altar, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), a través de la Diócesis de Orizaba, convocó a una jornada de oración el próximo 18 del presente.
Ese día, se indicó, en cada parroquia y Diócesis del país se llevará a cabo una misa especial para hacer un memorial de todas las víctimas de la violencia en el país y pedir por todos los desaparecidos.
“Invitamos a que amigos y familiares de víctimas de la violencia porten las fotografías de sus seres queridos a esta celebración”, se exhortó.
Asimismo, el 20 de junio, a las 15 horas, se repicarán por un minuto las campanas de todos los templos y capillas, en memoria de las víctimas de la violencia en México y como un clamor por la justicia, además de que en ese minuto se pide orar por las víctimas de la violencia y pedir por la paz.
La Diócesis de Orizaba recordó que a casi un año del asesinato de los dos sacerdotes jesuitas, aún no hay justicia para ellos, como tampoco la hay para muchas personas que han sido víctimas de la violencia e impunidad.
Asimismo, se recordó que el papa Francisco en su libro Fratelli Tutti, hace mención de su creencia de que Dios hoy cuestiona toda justificación de la indiferencia, por lo que la Iglesia se siente llamada a ser parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas.