| 2025-01-18
El Hospital General de Gómez Palacio, en Durango, abrió sus puertas en marzo de 2021 con la promesa de ofrecer atención médica de calidad. Sin embargo, a menos de tres años de su inauguración, enfrenta graves carencias de insumos y personal de enfermería, afectando directamente a los pacientes y sus familias.
Con infromación de nmas, Alejandro Hernández, de 59 años,fue diagnosticado con cáncer de riñón por los médicos del hospital. Sin embargo, su hija Alejandra relata que, tras la operación, otro especialista del mismo hospital sugirió que podría tratarse de un riñón invadido por quistes tratables, sembrando dudas sobre el diagnóstico inicial.
El 12 de noviembre, Alejandro fue operado, pero su estado de salud se deterioró. En enero, sufrió un derrame cerebral y tuvo que ser trasladado a la Clínica 46 del IMSS por la saturación del Hospital General.
Ante la incertidumbre sobre su padecimiento, la familia solicitó el riñón extirpado para realizar estudios adicionales. Lo sorprendente fue que el órgano les fue entregado en un bote de yogurt
.. "Nos lo dieron en un tupper"
comentó Alejandra con indignación.
La crisis de insumos ha obligado al personal del hospital a recurrir a soluciones improvisadas. Imágenes que circulan en redes sociales muestran médicos utilizando:
Un frasco de café para sustituir un vaso humificador, el cual es esencial para la toma de oxígeno.
Un vaso de unicel como mascarilla de oxígeno en un procedimiento de traqueostomía.
Estas prácticas, aunque reflejan la creatividad y dedicación del personal médico, también evidencian la precariedad en la que trabajan.
Ante la ola de críticas, el gobernador de Durango, Esteban Villegas, reconoció la falta de insumos y prometió soluciones inmediatas.
"Pido una disculpa a quienes han enfrentado estas complicaciones. No debe volver a suceder"
Declaró, asegurando que el hospital deberá operar al 100%.
Luego de que estos hechos salieran a la luz, se reportó que el Hospital General de Gómez Palacio prohibió el acceso a los medios de comunicación. Usuarios del hospital también se quejaron de medidas más estrictas por parte del personal de seguridad, dificultando incluso la entrada de familiares de pacientes.
La situación ha generado un debate sobre la crisis del sistema de salud público y la falta de garantía al derecho a la salud. Mientras tanto, los pacientes y sus familias siguen luchando contra la incertidumbre y la falta de atención adecuada.