Tumba de Pedro Infante es visitada por este hombre cada 15 de abril durante la última década, por esta razón

Por más de diez años consecutivos, Héctor, un fiel seguidor de Pedro Infante, ha llevado a cabo una emotiva tradición

| 2024-04-15

Este 15 de abril del 2024 se conmemora el aniversario luctuoso número 67 de uno de los mejores cantantes e interpretes mexicanos, el famoso Pedro Infante, quien perdio la vida en un incesperado accidente de avión.

Por más de diez años consecutivos, Héctor, un cantante aficionado, ha llevado a cabo una emotiva tradición: visitar la tumba de Pedro Infante en el aniversario de su fallecimiento cada 15 de abril. Esta devoción hacia el legendario cantante es un legado transmitido por su padre, quien compartió con él su admiración por el icónico intérprete.

Héctor, quien nunca ha fallado en cumplir con esta cita anual, considera esta visita como una forma de expresar su profundo respeto y admiración por Pedro Infante, cuya vida fue truncada en un trágico accidente aéreo el mismo día en 1957.

El hombre, cuyo amor por la música se ve reflejado en su faceta como cantante aficionado, ha convertido esta tradición en un momento de reflexión y conexión espiritual con su ídolo. Cada año, Héctor se une a otros admiradores en el cementerio para rendir homenaje al legendario artista, recordando su legado perdurable en la cultura mexicana.

La fidelidad de Héctor hacia esta tradición refleja no solo su respeto por Pedro Infante, sino también el poder duradero de la música y el arte para unir a las personas a lo largo del tiempo y las generaciones.

¿Cómo inició la tradición de visitar la tumba de Pedro Infante

Héctor ha mantenido la tradición de visitar la tumba de Pedro Infante cada año en su aniversario luctuoso durante la última década debido a la profunda conexión que comparte con su padre, así como su pasión compartida por la música y su admiración por el legendario cantante mexicano.

Según relata Héctor, esta tradición comenzó cuando su padre lo llevó al Panteón Jardín en la Ciudad de México para mostrarle dónde descansaban los restos de Pedro Infante. Desde entonces, padre e hijo han continuado con esta práctica año tras año, considerándola como un homenaje personal hacia el ídolo de la música mexicana.

El amor de Héctor por la música de Pedro Infante surgió cuando le regalaron una grabadora y un cassette con las canciones del artista. Desde entonces, la música de Infante ha ocupado un lugar especial en su corazón, tanto para él como para personas de diferentes edades.

Para Héctor, visitar la tumba de Pedro Infante es más que un acto de admiración; es una experiencia emocional que le provoca una sensación de conexión con el cantante y con otros admiradores que comparten su devoción.

Con la esperanza de mantener viva esta tradición en el futuro, Héctor desea que sus descendientes continúen honrando la memoria del intérprete de éxitos como "100 años", "Nana Pancha" y "La Calandria", entre otros, reconociendo así su legado perdurable en la música mexicana.

.
.