Policías de Xalapa, detrás de la desaparición de Yosimar

Tras la desaparición de su hijo, Fabiola solo pide al Gobierno una cosa: la verdad

LAS SILLAS VACÍAS PARTE 4

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"Te seguiré buscando hasta donde me alcance la vida", es el mensaje de Fabiola a su hijo Argenis Yosimar, quien hace casi ocho años fue desaparecido por presuntos policías en la colonia Pomona de Xalapa.

El 16 de marzo de 2014, Argenis Yosimar se despertó muy temprano y se alistó para salir. Se enfundó un pantalón de mezclilla y unos tenis negros; agarró el chaleco rojo que tanto le gustaba y que le acababan de regalar por su cumpleaños y salió de su casa ubicada sobre la avenida Rébsamen.



Eran las 8:30 de la mañana de aquel domingo y se dirigía hacia un departamento de la colonia Pomona a ver a unos amigos; sin embargo, jamás regresó.


"Yo pensé que solo iba a la tienda, pues no llevaba mochila ni cartera... nunca me imaginé, nunca, que no lo fuera a volver a ver", señaló su madre Fabiola Pensado Barrera, cuya vida estaba a punto de cambiar en ese momento.



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Un día extraño

El sábado anterior a la desaparición de Yosimar fue muy extraño para Fabiola.

Yosimar estaba en aquel departamento, cuando le envió un mensaje para avisarle que su celular no tenía batería. Fabiola se quedó tranquila y salió de su hogar; sin embargo, al regresar por la noche, su corazón de madre comenzó a lanzarle una especie de advertencia.

Yosimar, quien mostraba una actitud extraña que jamás había visto en él, estaba parado afuera de su casa.

-Avísale a mi novia que estoy bien... me robaron mi teléfono- le dijo a su madre y, sin darle más detalles, se fue a dormir. Esa fue su última conversación.

Los desaparecidos de Duarte

Tras la desaparición de Yosimar, Fabiola comenzó a investigar en los alrededores del edificio de la Pomona y, en una tienda, le informaron que a ese departamento habían entrado policías, quienes se llevaron a varias personas.

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Esto ocurrió durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, quien ha sido acusado por diversos colectivos del estado de haber consentido u orquestado la desaparición forzada de más de 200 personas.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, en el sexenio de Duarte se reportó la desaparición de 2 mil 434 personas y, en muchos de estos casos, se tuvo la participación de policías de la Secretaría de Seguridad Pública, al mando, en ese entonces, de Arturo Bermúdez Zurita.

En total impunidad

Sabiendo que la desaparición de su hijo fue a manos de policías, Fabiola presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE); sin embargo, los agentes ministeriales nunca fueron a investigar lo ocurrido en aquel departamento.

"Yo en ese tiempo señalé que podía haber participación de policías y esa línea nunca la quisieron tomar en la Fiscalía. Cuando estuvo el fiscal Winckler no se hizo nada, fueron dos años de inactividad en la carpeta... fue muchísimo tiempo perdido y, en esto, el tiempo es vital", reclamó.

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Hasta el momento, las investigaciones sobre el caso continúan estancadas, pese a que existe, además, una recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos hacia la FGE por la nula actuación.

Búsqueda incansable

En su desesperación, en 2016 Fabiola empezó las búsquedas en campo y se unió a la primera brigada en Amatlán; posteriormente realizó búsquedas en fosas clandestinas de Paso del Macho, Xalapa, Úrsulo Galván y otras de Veracruz y el país.

También buscó en penales, comedores comunitarios e incluso hospitales psiquiátricos, sin que haya pistas sobre su paradero.

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"Se fue mi compañero"

Desde aquel 16 de marzo, la vida de Fabiola cambió totalmente.

"Dejé de dormir, dejé de comer. Vivir sin Yosi es lo más feo que me ha pasado en la vida. Vivir sin Yosi es algo que yo nunca imaginé... se me fue mi compañero.

"Yosi tenía sueños, quería tener una hija, quería estudiar... quería que yo fuera una abuela de unas nietas...", dijo entre lágrimas.

La búsqueda de Yosimar se ha vuelto una lucha no nada más por encontrarlo, sino por conservar su memoria. Y aunque sabe que la justicia tal vez nunca llegue, solo pide al Gobierno una cosa: la verdad.

"No quiero que Yosi se quede en el olvido, porque Yosi no pidió estar en esta condición, porque él merece ser recordado. Yo lo voy a seguir buscando hasta donde me dé la vida o hasta donde me den las fuerzas... que no se rinda, porque yo nunca me voy a rendir".