Personas sin hogar, invisibles para las autoridades de Xalapa

Decenas de indigentes acampan alrededor del palacio municipal de Xalapa, sin que ninguna autoridad los mire

Por lo menos dos docenas de personas en situación de calle viven en el primer cuadro de la capital veracruzana, principalmente afuera del inmueble del Ayuntamiento de Xalapa. Algunos de los llamados “indigentes” presentan alguna discapacidad física o mental, la mayoría son adultos mayores y otros más simplemente no tienen un techo donde vivir.

personas_sin_hogar,_invisibles_para_las_autoridades_de_xalapa
personas_sin_hogar,_invisibles_para_las_autoridades_de_xalapa
personas_sin_hogar,_invisibles_para_las_autoridades_de_xalapa
personas_sin_hogar,_invisibles_para_las_autoridades_de_xalapa

LOCATARIOS PADECEN LAS CONSECUENCIAS



Desafortunadamente, quienes más padecen el tener como “vecinos” a estas personas son los comerciantes establecidos, ya que algunos incomodan a su clientela al ingresar o salir de los negocios, según manifiesta el dueño de un reconocido negocio de alimentos.



“Es deprimente ver la situación en la que se encuentran, pero esa situación la arrastramos en ocasiones cuando algunos tratan de pedir ayuda de los clientes, nos los asustan”, asegura el xalapeño.


Otra de las situaciones que los pone en jaque, es el tener que limpiar cuando hacen sus necesidades en plena calle, y a tan sólo unos metros de sus negocios.



“Ese es el punto más sensible, ya que hay algunos que hacen sus necesidades fisiológicas a plena luz del día y queda expuesto a la vista de todo el que pasa o pretende entrar a los negocios; es muy desagradable”, afirma el empresario.



DE LAS AUTORIDADES, NI SUS LUCES

Pese a encontrarse a unos cuantos pasos del ayuntamiento, no hay ninguna autoridad que haga lo propio; las instancias pertinentes como el DIF municipal simplemente se hacen de la vista gorda, cuando por lo menos una parte de esta población tendría que ser canalizada a una institución dependiendo de sus condiciones.

Uno de ellos, de los que viven y padecen las inclemencias del tiempo y los peligros de la calle, al ser cuestionado por este medio, confirma lo dicho, “están a la buena de Dios”.

“Ninguna autoridad, del DIF o Protección Civil municipal se han acercado, ya no digamos a ofrecernos un refugio, un alimento, vaya ni un cubrebocas nos han dado”.

Es así como sólo les queda sobrevivir con la ayuda de alguna alma caritativa, hasta que alguna autoridad los mire.