Personajes Urbanos: la llorona

Personajes Urbanos: la llorona

Deambula por las calles del centro histórico de Veracruz, su zona de movilidad es principalmente el primer cuadro de la ciudad y la zona de mercados, no se le ve fuera de ese perímetro, ni en Díaz Mirón ni en Allende ni en el malecón.

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Su caminar es inestable pues al parecer tiene una anomalía en una de sus piernas, renguea como si una pierna fuera más corta que la otra. Camina hacia una zona que esté “poblada”, ya sea paradas de camión o parques, atraviesa avenidas y calles, es muy raro ver que se pare, sólo lo hace para pasar la calle o para abordar a la gente.



Normalmente trae una bolsa de dama mediana cargando en uno de sus antebrazos, la mayoría de las veces es un bolso negro. Se acerca a la gente y pregunta si tienen unos pesos para que acomplete para su camión, la mayoría de las veces llega lloriqueando o con los ojos húmedos, sus manos se mueven de manera “telúrica”, como si viviera una crisis nerviosa.

Incansable

Sollozando y con lágrimas hace que el ciudadano se conmueva y le de dinero mientras ella le dice que es para ir a ver a sus hijos o que es para ir al Seguro Social porque padece de una enfermedad, son los dos speechs que maneja en su estrategia.



Entre más resistencia vea en la persona a la que le pide la ayuda, más llora. Aún le hayas dicho que no, ella se va haciendo un drama para que te arrepientas y le des antes de que siga caminando. La mano que trae libre se toca la cabeza o se mece los cabellos con un temblor incluido para aparentar una crisis de angustia.

Se estima que tiene más de 3 años inmersa en ese modus operandi, se le ha visto caminar como si nada, sin llorar y sin crisis de nerviosa en calles más solitarias, no se sabe donde vive y si vive sola, la mayoría de sus “víctimas” son señoras ya grandes, contemporáneas a ella o señores también muy longevos.


Los tiempos de la pandemia no son impedimento para ella, pues ahora porta un cubrebocas, con el cual hace el mismo cuadro pero sin tanta lágrima. Al igual que el “Caminante Cardiaco”, la mujer demuestra ser una excelente actriz urbana, sin duda alguna, es también su modus vivendis, la única forma que tiene de ganarse la vida.