Personajes urbanos: el organillero

Las nuevas generaciones no saben ni cómo llamarle, muchos lo ven como una figura del pasado encapsulado en este tiempo, para otros representan los últimos intentos por sobrevivir, pero no son más que la perpetuidad de una antigua tradición. 

personajes_urbanos:_el_organillero
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Es el organillero, y existe a partir de que llegó a nuestro país el harmonipan u organillo como también se le llama, "una familia burguesa veracruzana en los tiempos de Porfirio Díaz trajo este instrumento hecho en Alemania, entró por Veracruz a nuestro país precisamente", cuenta José Luis Norberto Morales, cilindrero con 15 años de experiencia en este oficio.



"Trajo dos, uno para tocarlo aquí en la ciudad de Veracruz y otro para regalárselo al presidente Porfirio Díaz, después ellos fueron y regresaron con más organillos, cuando lo trajeron fue con fines de deleitarse con la música".



Relata que en aquel entonces sólo los burgueses tenían este instrumento musical mecánico de viento, contrataban a personas para que le dieran vuelta. Al iniciar la Revolución Mexicana, se saquean las fincas y los revolucionarios se las ingenian para cambiarle la música, pues traían polcas, valses y música alemana; los revolucionarios les ponen canciones mexicanas como "la rielera", "cielito lindo", "Dios nunca muere" y otras más.


Fácil no es



José Luis llega al centro en la zona de bancos en Independencia a las 10 de la mañana y se va a las 4 de la tarde, 6 horas parado dando vuelta a una manivela, uniformado y con sol, calor, frío o lluvia; tiene ya 12 años en el puerto de Veracruz y pertenece a una organización de nombre Organilleros de México A.C. con 30-40 años de existencia.



Pero después de las 4 no todo termina ahí, come y luego carga los 30 – 40 kilos que pesa el harmonipan para irse en camión a alguna colonia y zanjear (caminar e ir cargando y tocando) con ese peso por las calles, "Zanjeamos toda una colonia o ruta como le llamamos nosotros, vamos tocando por las calles y nos detenemos un rato, diario camino una colonia completa, una ruta de 8 a 10 cuadras".

El hombre de 35 años asegura que les va mejor en las colonias que parados en el centro o lugares públicos, en el puerto hay tres organilleros, las zonas donde se ponen son: el primer cuadro de la ciudad, zona de mercados, Waltmar Boca y por el templo mormón de Boca del Río.

Él trabaja todos los días porque tiene que pagar la renta del cajón que no es de él, le cobran $80 al día por los años que lleva en esto, pero a los de reciente ingreso les cobran $10-$150, "en un organillo o con un organillo podemos trabajar hasta tres familias".