Cobertura Qatar 2022

Y siguen las ocurrencias…



En su afán de conseguir votos, varios partidos políticos ofrecen irresponsablemente a la gente cosas que de aprobarse acabarán destruyendo la economía del país.

Un partido minoritario, con tal de conseguir adeptos ofrece internet gratis para todos. ¿Cuánto costará el chistecito y quién terminará pagándolo?, porque eso requiere de dinero y mucho.

También anuncia que si votan por ellos promoverán la entrega gratuita de medicinas para todo el que las requiera. ¿Y de dónde sacarán los recursos, si ahora no hay abasto suficiente de medicinas en los hospitales públicos?. Para ofrecer algo, al menos deberían de plantear cómo le harían y recordar que el prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila.

Ayer escuché un comercial donde un dirigente de otro partido le reclamaba a MORENA que no habían respaldado su propuesta de brindar energía eléctrica gratuita a todos los pobres del país.

Hay casi 60 millones de pobres en México. Esto representa al menos 12 millones de hogares. Si cada uno paga 400 pesos bimestrales de luz, estaríamos hablando de 28,800 millones de pesos anuales que alguien tendría que pagar y de algún lado tendría que salir el recurso, porque las cosas gratis no existen en la vida.

Ayer escuché en las noticias que un diputado local anunciaba jubiloso que en una de las comisiones de la actual Legislatura habían aprobado que a los varones que trabajan para el gobierno del estado y los ayuntamientos se les concedieran hasta 6 semanas de asueto con goce de sueldo cada vez que su esposa tuviera un hijo, con el argumento de que así podrían ayudar en el cuidado del bebé y podrían descansar más, ya que los recién nacidos no los dejan dormir.

Si bien hay burócratas con una carga de trabajo relevante cuyos servicios son esenciales para atender a los ciudadanos, también hay quienes hacen muy poco, laboran de lunes a viernes, tienen más días de vacaciones al año que cualquier trabajador común y corriente y aparte cuentan con días económicos, innumerables puentes y cantidad de días festivos.

Si mandan a un trabajador a su casa 42 días con goce de sueldo, deberán de contratar a otra persona para que lo supla. Todo el dinero del erario se va a ir en sueldos, quedando prácticamente nada para el mantenimiento de escuelas, hospitales y carreteras. Al paso que vamos, si siguen dando  días y más días de asueto con salario pagado, como si hubieran laborado, llegará el día en que nadie trabaje y solo espere cómodamente en su casa el pago de la quincena.

¿Qué economía aguanta mantener a tanta gente ociosa cobrando sin trabajar?, la respuesta es ninguna. Así vamos derechito a la ruina.

Eso no es todo. Ya salió otro político despistado pidiendo que se trabajen solo 6 horas diarias de lunes a viernes. ¿Tienen idea quienes proponen semejantes barbaridades cuánto se disparará la inflación, si los trabajadores van a recibir el mismo sueldo pero produciendo menos?

A lo mejor en un futuro lejano esto pueda hacerse cuando la tecnología y la ayuda de  máquinas avanzadas nos permita producir más laborando menos, pero en estos momentos de crisis, de inflación y de falta de empleo, estas propuestas resultan ser un verdadero disparate.

Un senador que siempre ha vivido de la política y creo que jamás ha pagado una nómina de su propio bolsillo, pretende que haya un salario básico universal para todos, trabajen o no, para supuestamente con esto acabar con la pobreza.

De dónde cree este señor que saldrá el dinero: de los pocos que trabajamos. Nos subirán los impuestos para pagar los salarios de quienes no produzcan nada y si cobren.

Lo que necesitamos es producir más para que los precios bajen y cualquier pobre pueda comprar lo necesario con el producto de su salario. 

Sentados y cruzados de brazos iremos al precipicio.

En la iniciativa privada también hay demagogia. Sin consultar a las bases, un grupo de dirigentes aceptó subir gradualmente la aportación patronal del Sistema de Ahorro de Retiro al 15%, lo que hará carísimo contratar legalmente a los trabajadores. Por eso, para no cerrar, muchos negocios se siguen yendo a la informalidad, resultando peor el remedio que la enfermedad.

Cuando necesitamos producir más para bajar los costos, surge otro representante empresarial que propone aumentar las vacaciones de 6 días a 15 días en el primer año de antigüedad.

Quienes proponen estas medidas no tienen idea de lo que se sufre para pagar la nómina, los impuestos, el IMSS, el Infonavit, la energía eléctrica, la renta, el teléfono etc., cuando las ventas y el consumo se encuentran estancados y la economía no se recupera.

Con tantas ocurrencias unidas al pésimo manejo de las finanzas públicas y al exceso de gastos, nos llevarán a la ruina como país, si es que no protestamos a tiempo. No dejemos que nos impongan disparates, quienes jamás han trabajado en algo productivo y siempre han vivido del rollo y de la demagogia.

¿No les parece a ustedes?

Muchas gracias buen fin de semana.

imagen-cuerpo


Más columnas

Jorge  Yunis Manzanares

Luis Alberto Romero

Maquiavelo

Paulina Ríos