Vacunas, hachas, tribunales, pataleos



Como los marcianos que llegaron bailando ricachá de la mano de Enrique Jorrín que bien sabía que en Marte se llamaba así al chachachá que él invento de la mano su prodigioso violín, pues así mismo llegó la segunda dosis de vacunas contra la Covid19 al puerto jarocho, rumbero y trovador de veras.

Así que a chequear sedes, días, inicial del primer apellido y requisitos –mínimos para los que van por la se-gunda dosis—o sea para los chamacones de la Sub60 y otros y otras más que se suman a este esfuerzo –obligación constitucional por lo demás— para garantizar el acceso a la salud, derecho últimamente muy va-puleado en tanto las camas se van llenando nuevamente y se agotan las pruebas que en los nosocomios estaban disponibles y las playas, sí, las playas, los restaurantes y las plazas comerciales se llenan sin que al caso venga. ¡Pero qué necesidad! diría el clásico.

Y deje usted esta semana, el próximo fin de semana es día del padre y ¡Padre solo hay uno!, y hay que festejarlo. Mientras dentro de un año no sea en el camposanto todo está bien, pero cada mundo es una cabeza y cada cabeza es un mundo o como prefiera usted lectora, lector, lectere. Tengamos tantito padre y no le den en la torre al autor de sus días, porque hablamos de la misma persona, ¿o no?, ¿su padre es el autor de sus días sí o sí o no? No nos metamos en honduras, cuide cada cual a su padre y no lo exponga.

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Los aguerridos juristas, juristos, abogadas y abogadas de MoReNa ya preparan nuevas hachas de guerra –perdón, perdón— los escritos de impugnación para defenestrar a la alcaldesa electa de Veracruz, la señora Patricia Lobeira, candidata emergente y más que contundente, de Acción Nacional y que hizo la gracia, ahí nomás pa´l gasto, de poner fuera de combate, de momento, sí, de momento, a don RiquiExsome Zapata, que ya dijo que va a impugnar todo lo que haya que impugnar y que esto no se va a quedar así. 

Bien don Riqui, un Tafil no viene mal en estas horas –tampoco un güisqui, más que la verdad, más no nos perdamos— pero si sus abogados, abogadas, juristas, juristos y demás élite no ilustrada que dice acompañarle en la magna tarea por emprender –o sea, gobernar— no pudo sacar un recuento al interior de un consejo municipal del muy descafeinado Ople-Veracruz, ¿de veras cree usted que van a poder argumentar con sol-vencia ante los tribunales local y federal que les “robaron” la elección? La verdad don Riqui, así como llovió, se ve como lo (dudo), frase del inmortal Tranquilino Velázquez, embajador de la tierra del chorizo power –párense si están sentados y tomen asiento si están de pie,— dicho sea sin albur. 

Ahora bien, esta columna reconoce con harta humildá –ajá— que todos tenemos derecho al pataleo y que éste se ejerce ante los tribunales. Ya lo dijo Yogui Berra, esto no se acaba hasta que se acaba. ¡Mozooo, te de tila, manzanilla y manzana canela a la mesa oval de la democracia! ¡Ahreee!


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