Regeneración sostenible



El término sostenible hace referencia a algo que se mantiene en el tiempo a cierto ritmo o nivel, cuando lo vinculamos al medio ambiente, se refiere a evitar el agotamiento de los recursos naturales para mantener un equilibrio ecológico, es clave en la lucha contra el cambio climático, pero el planeta necesita que demos un paso más: reponer y restaurar.

La sostenibilidad se refiere en parar de dañar al planeta y de consumir sus recursos de manera irresponsable, y esa debería ser la máxima implícita en las actividades del ser humano, pero esto por sí solo ya no es suficiente. Por eso, tenemos que hablar de un nuevo concepto: el de regeneración o regeneración sostenible, que significa dar un paso más allá de la sostenibilidad que lucha no solo por evitar el daño, sino por repararlo, regenerarlo.

Hemos deteriorado tanto el medio ambiente y las desigualdades sociales son tan profundas, que la sostenibilidad se queda corta, no solo nos sirve con preservar lo que tenemos (sostenibilidad) sino que tenemos que trabajar en regenerar lo que hemos destruido, y restaurarlo de forma permanente.

Necesitamos reponer y restaurar lo que ha perdido el planeta. Ya no vale con compensar, es necesario "curar" las heridas ambientales, y eso es lo que propone la regeneración sostenible, un concepto que busca construir economías y comunidades que prosperen para que el planeta prospere también.

Según la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), el 75% de la tierra ya está degradada socavando además el bienestar de 3,200 millones de personas. El 75% del planeta que nos mantiene con vida se ha convertido en desierto, está contaminado o ha sido deforestado y destinado a la producción agrícola; si esta tendencia continúa, el 95% de las áreas terrestres podrían degradarse para 2050, lo que además obligaría a cientos de millones de personas a migrar, y esto colapsaría la producción de alimentos. La sostenibilidad frenaría la destrucción y permaneceríamos en el 75%, pero la regeneración buscaría revertir esta tendencia.

Estamos ante una oportunidad incomparable de remodelar la forma en que vivimos, aprendemos, trabajamos y hacemos negocios, la regeneración sostenible debe sustentarse sobre tres pilares: El Planeta, para  buscar un impacto neto positivo a favor del clima, la biodiversidad, la circularidad y el agua; en las Personas, para  reforzar las medidas de diversidad en todo el mundo e implantar políticas de inclusión laboral; y por último el Buen gobierno, con el fin de Integrar la gestión de la sostenibilidad en la función económico-financiera.

La naturaleza es nuestra maestra para diseñar los programas regenerativos, es necesario aprender cómo se pueden diseñar programas con el medio ambiente como base, es tiempo de actuar y regenerar de verdad el daño que hemos causado a nuestro planeta, a nuestra sociedad y a nuestra existencia.

#CambiaUnaAcciónCambiaTodo.


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