Nada contra ellos

Columna: Se dice que...



A pesar de toda una serie de denuncias y graves hechos delictivos en contra de altos funcionarios estatales que trabajaron en las administraciones estatales de Javier Duarte de Ochoa y de Miguel Yunes Linares la Contraloría General del estado no ha hecho ningún procedimiento en contra de una larga lista de miembros de esos gabinetes acusados flagrantemente de graves hechos de corrupción.

La propia contralora, Mercedes Santoyo Domínguez, aseguró que no cuenta con ninguna información para proceder en contra de este selecto grupo delincuencial. Todo hace suponer que existe un arreglo en lo oscurito para que disfruten lo hurtado de los dineros públicos que le pertenecen al pueblo veracruzano.

En la solicitud de información presentada aparecen los nombres de Alberto Silva, Adolfo Mota, María Gina Domínguez, Edgar Spinoso, Gabriel Deantes, Tarek Abdala, Fernando Charleston, Tomás Ruiz, Carlos Aguirre entre otros tantos priistas destacados.

Por el lado de los panistas que trabajaron con Yunes Linares figuran Rogelio Franco, Guillermo Moreno, Enrique Pérez, Jaime Téllez, Ramón Figuerola, Julen Rementería, Ignacio Barradas y Arturo Suárez, entre los que tienen mayores cuentas.

Lo especial de esta solicitud es que los propios funcionarios afirmaron que no existe ningún expediente que los involucre y no estén congelados o guardados en alguna caja fuerte, simplemente este gobierno los considera como palomitas blancas que cruzaron el pantano y no tuvieron ninguna mancha. En cambio, a Javier Duarte lo tienen encerrado y se le acumulan otros cargos donde pasará muchos años sin alcanzar la libertad y su esposa Karime corre el riesgo de una extradición.

Es muy raro entender lo que ocurre con esta administración a lo mejor piensan que si no encierran a nadie también a ellos les pasará lo mismo, llegue quien llegue. La misma confianza tenía Duarte de Ochoa confiado en el soborno de varios miles de millones de pesos al entonces presidente Enrique Peña Nieto además regalarle el lujoso carro Ferrari deportivo que usara el presidente López Mateos, con esa garantía y la promesa que se pasara un tiempo fuera del país para disimular que era perseguido.

¿Quién cree en la palabra de un político?

Dante la persona más autorizada

Si alguien tiene que ver con o que ocurra con el acuario del puerto de Veracruz es el funcionario que lo creó y estableció las normas para su eficiente funcionamiento para beneficio de los veracruzanos y ese personaje es el exgobernador de Veracruz Dante Delgado Rannauro. Es el funcionario que por ser su fundador y lo concibió el que cuenta con más derechos sobre su destino.

Todo lo que emprende tarde o temprano le funciona, cuando decidió formar un partido político el entonces presidente Ernesto Zedillo trató de impedírselo y le encomendó esa misión al propio tutor político de Dante al también exgobernador veracruzano don Fernando Gutiérrez Barrios que lo convenciera para que no lo creara y se le ofreció como compensación la embajada de Brasil.

La negativa del alvaradeño fue terminante: "No tendría cara para decirles a mis hijos y mi esposa que deje a un lado mi sueño político por una embajada", él ya había tenido ese cargo en Italia.

Como no aceptó dejar la creación del partido político Convergencia pasó cerca de dos años en la cárcel por unos delitos que ya habían prescrito. El operador en esa ocasión fue Miguel Ángel Yunes Linares entonces secretario de Gobierno del gobernador potosino Patricio Chirinos Calero.


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Raymundo Jiménez