La invasión de la 4T al bastión conurbado del PAN

Columna: EN LA MIRA



Primero fue el secretario de Educación, Zenyazen Escobar García, quien se apersonó en el palacio municipal de la alcaldesa Patricia Lobeira de Yunes, el pasado primero de marzo.

En la visita, acompañado de la delegada de esa dependencia, Diana Huesca, el funcionario estatal dio una explicación no pedida: La educación no tiene colores, ni fines políticos, se trata de resolver las situaciones que se presenten.

Y es que la problemática en el municipio de Veracruz derivó en un proyecto de trabajo conjunto, según Zenyazen para buscar solución "para las 93 escuelas afectadas en la ciudad, durante la pandemia.

«Para nosotros es de vital importancia, el ya empezar a trabajar, como tal, el empezar a repararlas, para de igual manera reitera el compromiso con la sociedad veracruzana de tener las escuelas con las condiciones mínimas», diría el funcionario en la visita que sorprendió entonces a propios y extraños.

Algunos analistas no dudaron en irse con la finta, y señalaron que se trataba ya de acuerdos políticos, incluso al grado que obligó a Zenyazen "a bajar a beber agua" con la presidenta municipal. Lo cierto es que dichas promesas de trabajo quedaron en eso, pues semanas después se le vio a la alcaldesa trabajar sola por la reparación de las escuelas. Y al menos, en cuanto a coordinación con la SEV, no lo ha vuelto a mencionar.

Y es que posterior a ello, el 20 de abril, el gobernador Cuitláhuac García vendría a la conurbación con mayor continuidad como no lo hacía desde que llegó a su gobierno tres años atrás. Para anunciar incluso importante inversión estatal en los municipios conurbados de Veracruz y Boca del Río.

Recursos para obras y servicios públicos en colonias populares, como la rehabilitación del cárcamo de la Zamorana, el impulso al turismo y hasta el dragado del río Jamapa, condiciones que impactan en los servicios de ambas ciudades. Por si fuera poco, anunció y declaró a Boca del Río la capital vitalicia de la salsa.

También se hicieron comentarios al respecto sobre una nueva alianza con los Yunes que gobiernan Veracruz y tienen influencia en su eterno bunker, Boca del Río. Pero pareciera que la interpretación otra vez fue equivocada.

Más se creyó o pensó en un acuerdo político sin precedentes con este grupo de panistas, que se han apoderado de ese partido y no han dejado el poder público ya sea estatal o municipal desde hace más de una década, cuando el secretario de Finanzas, José Luis Lima Franco, vino a anunciar el acuerdo con ambos ayuntamientos para que Sefiplan cobre el impuesto predial de ambas arcas municipales.

La verdad es que esta acción no fue más que otra incursión o arremetida del gobierno de la Cuarta transformación a esta zona del estado, que se tiene bien identificada como la que no ha podido darle a Morena el posicionamiento que requiere para una consolidación total en la entidad veracruzana.

Y esto lo saben desde el altiplano, que a partir de los resultados en la revocación del mandato se dieron cuenta que hay morenistas que cultivar y procurar en la conurbación, pues la participación fue mayúscula en dicho ejercicio del pasado mes de abril.

Vieron que los indicadores están más que bien en Veracruz pues en participación porcentual se llevó el primer lugar de los estados en el país, pero a pesar del cúmulo de participantes no le favoreció en la conurbación, pues la presencia es del PAN y no de Morena. Por ello, ahora la incursión parece venir con todo.

Pero para quienes pensaron en una alianza es todo lo contrario. Y prueba de ello es que al extinguir el fideicomiso del Acuario de Veracruz a empresarios porteños, algunos ligados a Acción Nacional y otros que denostaron y ofendieron incluso al presidente Andrés Manuel López Obrador, hoy fueron borrados de un plumazo, los Yunes salieron a criticar severamente y de nueva cuenta al gobierno de Cuitláhuac García.

Se acabó la cordialidad, no tenemos confianza, diría palabras más menos, la alcaldesa porteña, Patricia Lobeira, además del posicionamiento agresivo del ex munícipe, Fernando Yunes Márquez.

Los puntos que Morena le logre mermar al PAN serán más que una ganancia para este partido y López Obrador, así que la confrontación política parece que seguirá en las siguientes semanas, por lo pronto, el regreso del futbol está en negociación para que el gobierno de la 4T se apunte otro acierto ante la afición y los porteños y boqueños, tal como lo hizo con el beisbol.


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