Insólita transición, para ambos, es todo o nada

Columna: Escenarios



Primera parte

La situación política en el país ha llegado a su clímax, una oposición dominada por bots, influencers, analistas enmochados, medios de comunicación anhelando el regreso de los brujos, políticos descobijados, empresarios que añoran condonaciones tributarias, devolución de impuestos y sobre todo acuerdos en lo oscurito con gobiernos federal y estatal y trasnacionales.

Oponentes y el actual gobierno son dos grandes fuerzas confrontadas, ambas representan a modelos antagónicos, en lo político y en lo económico, son dos visiones encontradas: una que busca el retorno de la corrupción sin límites y otra que intenta rescatar un país devastado y entregado a intereses de una minoría corrupta, de dentro y de fuera del país.

Todo esto ha ido desapareciendo en los más de tres años de gobierno de la 4T, debido a la astucia, audacia del actual presidente de la república, que superó fraudes electorales, desafueros, críticas escandalosas. Superado en sus recorridos de más de dos décadas pueblo por pueblo a lo largo y ancho del país. Una gran habilidad para sensibilizar a las masas desprotegidas de los gobiernos neoliberales, a través del recurso inevitablemente eficiente, de gran penetración a los diversos sectores de la población conformada por trabajadores, campesinos, amas de casa, jóvenes, adultos mayores ya en retiro laboral, estudiantes desde el secundario hasta el posgrado.

El contacto directo en comunidades y rancherías ha sido estrategia efectiva de penetración. Así como la información directa y constante, sumado a un ritmo de trabajo inobjetable a rechazo absoluto de gastos superfluos en viajes por giras de trabajo y sobre todo sin pedir ni un centavo a la Banca Internacional para hacer crecer la deuda pública nacional.

La Mañanera es el gran muro de contención de las críticas de oponentes, esos expulsados del edén, del presupuesto público y de los recursos nacionales. Los mensajes que día a día, de 7 a 9 de la mañana, que se envía a la sociedad mexicana para que tome conciencia del origen de los males que afronta la Nación, de los excesos en las administraciones pasadas, de la corrupción sin límite de funcionarios, empresarios y medios de comunicación.

Mensajes que van dirigidos a una sociedad que está harta de los abusos en hospitales inacabados, tranzas incalculables en compra de medicinas y equipo médico, cerrar los socavones del huachicol, frenar corruptelas en puertos, aeropuertos, aduanas, autopistas, inmobiliarias, fideicomisos y centros de enseñanza e investigación sometidos al capital transnacional.

Todo se descompuso en 36 años por gobiernos entregados al dispendio, al saqueo de recursos, al empobrecimiento de la población, a la entrega del país. Día a día todo se denuncia, se informa a todos los televidentes. A veces se acusa, se exhiben medios de comunicación, analistas políticos y ex funcionarios públicos. Pero todos los días, de lunes a viernes, se inserta la semilla de la duda, de la rabia por los excesos, que generan impotencia, dolor y coraje popular.

Una cosa ha quedado plenamente aclarada: el pueblo quizá no perciba el futuro propio y de su familia, pero de una cosa si está muy clara, está aprendiendo a identificar a quienes han destruido su futuro y saqueado a su país.

Las fuerzas se encontraron, cada una con sus recursos y visión ideológica, en el proceso electoral del 2018, que puso en juego la Presidencia de la República, senadurías, diputaciones, gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos y alcaldías. De los cuales Morena se quedó con la presidencia de la República, logró la mayoría en el Senado y diputaciones, 5 de 9 gubernaturas y mayoría absoluta en más de veinte congresos locales y más del 70 por ciento de los ayuntamientos del país.

En el 2021, Morena gana 11 gubernaturas y ahora en el 2022, se despunta en casas encuestadoras en 5 de las 6 gubernaturas en juego, así como alcaldías y congresos locales en esas entidades. Para el 2023 se estima se gane el Estado de México y Coahuila. Ya para el 2024, la encuesta de El Universal apunta a Morena con más del 45% de la intención del voto por la Presidencia de la República y la Jefatura de gobierno de la CDMX y el 19 por ciento de la coalición Va por México, con la triada PAN,PRI,PRD. En resumen, la estimación para el 2024 es que Morena manejará el 50% del presupuesto de los estados y gobernará al 46% del total de la población del país.

Todo ello indica la desesperación de una oposición partidista financiada por Claudio X González jr. y Gustavo de Hoyos ex de COPARMEX, junto a empresarios, líderes políticos, legisladores, magistrados, estaciones de radio y TV, periódicos de circulación nacional, dirigentes de la anquilosada jerarquía eclesiástica, intelectuales orgánicos y una clase media aspiracionista.

Un amplio sector de la población, medianamente acomodada, que solo se informa por Televisa o TV Azteca, que lee el Reforma, Universal o Financiero y que escucha noticieros de radio que les atiborran de noticias falsas, de mensajes amañados para convertirlos en entes electorales, sin capacidad de crítica, ni formación ideológica.

Sectores de la sociedad que han sido inducidos al consumismo excesivo, que asisten a templos sin vocación religiosa, que comen, visten, se enjoyan para replicar el modelo hollywoodense de Rock Hudson y Doris Day de los cincuenta.

Analistas especializados bien lo expresaron en su participación en el festejo de los cincuenta años de Julio Hernández como periodista y 25 de Astillero: "la neta, uno está rodeado de muchos de ellos, en el trabajo, en las universidades, en las salidas al café o a la cantina, en reuniones con amistades y familiares. Su grado de desinformación es grandísimo, están siendo domesticados y lo peor no han sido invitados al banquete de los recursos del pueblo, ni antes ni ahora y lo más seguro: jamás...".

Lucha encarnizada, de máscaras contra cabelleras, a lo Blue Demon y Black Shadow, de los oponentes y el gobierno, que entran a su tercer round este 5 de junio, volverán a verse las caras en el 2023, para finalmente en el 2024, el voto del 1% que ha dominado, contra el 99% que ha sufrido las consecuencias.

Se desbordarán pasiones, se contratarán chamanes, se pondrán velitas a la Guadalupana, se repartirán moches a periodistas, intelectuales y políticos sin piedad, se lanzarán mentiras a lo bestia, se comprarán conciencias de la sociedad civil, se repartirán tortas y cocas, junto a techos de lámina, servilleteros y mandiles en cada campaña, pero lo que es un hecho es con más del 95 por ciento de pobreza y extrema pobreza en México, el uno por ciento privilegiado que apapacha al 4% aspiracionista.

Para contener o aniquilar a la 4T. Garantizar el retorno de los brujos para comulgar sin fe los medianamente acomodados, contra esa muchedumbre gigantesca de desposeídos, con mucha fe, que desean el cambio real de sus vidas, ellos, su familia pero ante todo de su país: De esa minoría contra los millones que han dejado fuera. Como dijo Shakespeare: "esa es la cuestión".


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