Espacios ´lucrativos´



Ahora que el gobernador Cuitláhuac García decidió sacudir su gabinete –a finales de junio pasado renunciaron "por motivos personales" los secretarios de Desarrollo Agropecuario, Eduardo Cadena, y María del Rocío Pérez, de Medio Ambiente–, el mandatario veracruzano debería también fijar su mirada en el Instituto de Espacios Educativos del Estado de Veracruz (IEEV). Y es que últimamente han arreciado los rumores de que su titular, Ricardo García Jiménez, estaría solapando graves irregularidades que finalmente podrían ser motivo de fuertes observaciones por parte de los auditores del ORFIS, quienes por más que tratan de proteger al recomendado del secretario de Educación de Veracruz, Zenyazen Escobar García, las evidencias de su enriquecimiento súbito lo delatan.

Según denuncian contratistas que piden el anonimato, personal de confianza del director del IEEV estarían pidiendo desde el 10 hasta el 20% de "moche", dependiendo del monto del contrato asignado, adjudicaciones de obra que presuntamente se realizan de manera simulada, ya que concursan tres empresas que siempre de manera deliberada presentan presupuestos elevados para favorecer al constructor previamente aprobado.

Uno de los supuestos encargados de presionar a los constructores para el pago del porcentaje pactado sería el subdirector Administrativo, Hugo Luis Martínez Bouzas, quien por la delicada misión extraoficial encomendada dicen que suele comportarse de forma prepotente y patán. Como cómplice de este personaje señalan a Guadalupe Iveth Xilot Pale, jefa del Departamento de Recursos Financieros. Además de sus tratos discrecionales con los constructores, a esta pareja la acusan de generar un ambiente de hostigamiento laboral hacia los empleados incómodos con el aparente propósito de obligarlos a renunciar, pues alardean que cuentan con la autorización de Randolph Tapia Salgado, actual director general de Fideicomisos y Desincorporación de Activos de la Secretaría de Finanzas y Planeación, un expriista ligado a Eleazar Guerrero, poderoso subsecretario de la Sefiplan, el cual aspiraba desde el inicio de la actual administración a la titularidad de la Sedarpa, cargo al que acaba de dimitir Cadena Cerón. Sin embargo, ahora el gobernador Cuitláhuac García volvió a ignorar a Tapia Salgado y en lugar de Cadena designó al joven ingeniero pozarricense Evaristo Ovando Ramírez, quien se venía desempeñando como jefe de la Unidad Administrativa de la Secretaría de Protección Civil.

Pero nos dicen que eso no es todo. Martínez Bouzas y Xilot Pale, en su afán de ganar espacios en la estructura del IEEV, habrían difundido la ficha delictiva del ingeniero Rosendo Hernández Hernández, oriundo de Tantoyuca, quien en diciembre de 2018 fue acusado de violación en agravio de la niña indígena María "N", de 12 años de edad; delito grave del que logró salvarse de ser procesado penalmente al negociar con la madre de la víctima, vecina de la comunidad de La Laja, de ese municipio huasteco.

Rosendo es actualmente el operador del subdirector de Construcción, Oscar Hernández Vázquez; se encarga de avalar los avances de obra de los contratistas para la autorización de sus pagos.

Ojalá el gobernador revise estos espacios "lucrativos".


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