Gregorio perdió sus brazos y aprendió a adaptarse a una nueva vida

En junio del 2019 Nereo Gregorio Rodríguez, fue víctima de severas quemaduras en su cuerpo perdiendo sus brazos a consecuencia de una descarga de alto voltaje.

“Yo trabajaba la refrigeración, pero me invitaron hacer un trabajo de pintura, fui a pintar una iglesia de la colonia Congreso y ahí me accidenté y empezó mi problema de la amputación de brazos, perdí la rotula y el músculo de mi pierna izquierda y ahora uso una rodillera para tener estabilidad”, expresó.

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Recordó que su proceso de recuperación fue los más difícil en su vida ya que quedó imposibilitado para valerse por sí mismo, además, de tener que sobrellevar la perdida de su padre quien falleció mientras él se encontraba hospitalizado en Veracruz.



“La perdida de mi brazo fue difícil, el no poder comer y depender de otra persona es difícil, además de saber que mi padre había fallecido y no saber nada hasta después, no querían decirme nada por el tema de mi recuperación, fue difícil porque agarré bacterias y no podía recuperarme”, dijo.

Indicó que separarse de su esposa luego del accidente también fue otro golpe a su estabilidad emocional, pero gracias a su fortaleza interna ha podido sobrellevar cada prueba de la vida y ahora esta listo para recibir sus prótesis y salir adelante.

Por su parte Emiliano Domínguez Ruiz, originario de las Choapas, de 33 años, otro joven sobreviviente compartió su experiencia con la intención de hacer conciencia en las personas para que tengan mayor cuidado al desarrollar su trabajo.



Indicó que cuando tenía 30 años se accidentó al realizar trabajos en una línea de alta tensión, la electricidad tuvo alcance con una pinza que traía en la mano perdiendo el brazo izquierdo.

Compartió que perder una extremidad del cuerpo a consecuencia de quemaduras es adaptarse a una nueva vida y enfrentar la realidad para salir adelante y empezar una nueva vida.