De Las Poquianchis a Miguel Cortés Miranda; otros casos de asesinos seriales en México

En México se han viralizado varios casos de asesinos seriales; ¿recuerdas alguno?

Xalapa | 2024-04-25

El caso de Miguel Cortés Miranda, presunto feminicida serial detenido en Iztacalco hace unas semanas, ha conmocionado a todo el país.

Los detalles que ha dado el químico sobre la forma en la que acabó con la vida de María José y dejó gravemente herida a su madre siguen dando de qué hablar en las redes sociales.

Y es que a raíz de su detención Miguel Cortés Miranda ha sido relacionado con al menos siete casos de desaparición de mujeres, aunque muchos afirman que podrían ser hasta 20, algo que él no ha reconocido por ahora.

Los crímenes de Miguel, desgraciadamente, no son un hecho aislado en el México moderno; hace apenas unos años, otros casos de presuntos asesinos seriales han dejado sin palabras a las autoridades. Te presentamos algunos.

Otros casos de asesinos seriales en México

Las hermanas González Valenzuela protagonizaron uno de los episodios más oscuros en la historia de México. En 1964, saltaron a la fama al ser acusadas de trata de personas y asesinato.

Según reportes, Delfina, María del Carmen, María Luisa y María de Jesús tendrían en su macabro palmarés entre 90 y 150 asesinatos entre mujeres explotadas, niños y clientes al ser dueñas de prostíbulos en Guadalajara y Guanajuato.

Al igual que hoy día, las mujeres crearon una red de trata de personas con autoridades corruptas y secuestradores, quienes proveían a las jóvenes de entre 12 y 15 años para que atendieran a su clientela, algunos de los cuales también eran asesinados en los burdeles.

Las mujeres que llegaban a sobrepasar los 25 años eran ´silenciadas´ y enterradas en fosas clandestinas; a quienes resultaban embarazadas se les practicaban abortos; los bebés que llegaban a nacer, según dijeron autoridades, también eran asesinados por estas mujeres y sus cómplices.

Uno de los casos más recientes del que se tenga memoria es el de Andrés Filomeno Mendoza, llamado por los medios ´el caníbal de Atizapán´.

En 2021, cuando fue detenido, en el sótano de su vivienda en el Estado de México fue hallado en una mesa el cuerpo descuartizado de una mujer; credenciales de elector, artículos personales, ropa y hasta piel humana colgada enmarcaban la dantesca escena.

Según autoridades, Andrés Filomeno Mendoza habría iniciado su vida delictiva desde 1991, relacionándolo al menos con 31 homicidios a lo largo de 30 años. Entre las evidencias encontradas había cintas de video en las cuales ´el caníbal´ registraba sus crímenes.

Andrés Filomeno fue detenido debido a que el celular de una de sus víctimas se ubicó en su domicilio; la mujer, identificada como Reyna, fue reportada como desaparecida por su esposo el 14 de mayo de 2021. Andrés Filomeno permanece recluido en el penal de Barrientos, en Atizapán.

José Luis Calva Cepeda, bautizado como ´el caníbal de la Guerrero´, es otro de los más conocidos casos de asesinos seriales en México. Supuestamente, Calva Cepeda fue víctima de abuso sexual a los siete años, además de que siempre fue despreciado por su madre, lo que para muchos fue el detonante de sus crímenes.

Se autonombraba poeta, escritor, periodista y actor; vendía poemas y recitaba en las calles de la capital del país para ganarse la vida, además de usar su labia para enamorar a quienes a la postre se volvieron sus víctimas.

José Luis Calva Guerrero fue detenido el 8 de octubre de 2007, acusado del asesinato de su pareja Alejandra Galeana, de 32 años y con quien tuvo dos hijos. Los policías, al investigar su domicilio, encontraron el tronco de la mujer en uno de los clósets del departamento y otras partes del cuerpo en un refrigerador.

Además, el antebrazo de la mujer fue encontrado frito en una sartén, motivo por el que se le dio el mote de ´el caníbal de la Guerrero´.

Se le relacionó con la muerte de otra de sus exparejas, a quien habría encerrado desnuda en un automóvil para posteriormente asesinarla y descuartizarla en un basurero. También se le señaló por la muerte de una trabajadora sexual, asesinada de forma similar a las anteriores.

Otra de sus exnovias, de nombre Olga Libia, también habría sido asesinada por Calva Guerrero, a quien obligó a cometer varias vejaciones antes de terminar con su vida.

Supuestamente, Calva Guerrero se quitó la vida en la cárcel el 11 de diciembre de 2007, aunque según sus familiares su cuerpo presentaba huellas de tortura e incluso violación.

Juana Barraza pasó a la historia por ser acusada de terminar con la vida de decenas de mujeres mayores entre 1998 y 2006; su caso llegó recientemente a las plataformas digitales, en una serie donde ella misma cuenta su versión de lo ocurrido.

Reportes de prensa hablaban que ´la mataviejitas´ cometió al menos medio centenar de asesinatos en la Ciudad de México, todos contra mujeres de entre 60 y 95 años a quienes convencía de dejarlas entrar a sus casas para posteriormente agredirlas hasta terminar con sus vidas.

Fue el 25 de enero de 2006 cuando Juana Barraza logró ser detenida tras cometer uno más de sus crímenes; según autoridades, la mujer dijo que comenzó a matar debido al odio que tenía hacia su madre quien la maltrató e incluso provocó que fuera abusada sexualmente.

Barraza practicó lucha libre hasta que una lesión la alejó de los cuadriláteros; esa frustración fue otro de los detonantes en su posterior carrera criminal.

Rechazó ser ´la mataviejitas´ y solo aceptó su participación en el delito por el cual la detuvieron, aunque pruebas periciales habrían hallado sus huellas en otras 17 escenas del crimen.

Por los delitos de Juana Barraza, otras dos personas fueron señaladas como ´mataviejitas´: Araceli Vázquez García, quien sigue presa y no se ha reabierto su caso, así como Mario Tablas Silva, quien falleció en prisión.

Gregorio Cárdenas es tal vez el caso mas sui géneris de asesinos seriales en México. En solo 23 días esta persona asesinó a cuatro mujeres, tres sexoservidoras y una compañera de universidad, todas de la misma forma y por la cual se ganó el mote del ´estrangulador de Tacuba´.

El 15 de agosto de 1942 Goyo Cárdenas asesinó a María de los Ángeles Rodríguez de 16 años en su domicilio en la calle Mar del Norte de la colonia Tacuba; Raquel Martínez, otra sexoservidora de 14 años, fue su segunda víctima ocho días después.

El 29 de agosto, Rosa Reyes de 16 años se convertía en la tercera víctima de Goyo. Las tres mujeres fueron sepultadas en el patio del hombre.

El cuarto crimen de Goyo Cárdenas fue en contra de Graciela Arias de 21 años; cuando esta mujer lo rechazó decidió asesinarla. A ella la mató a golpes y, según autoridades, practicó necrofilia con el cuerpo. Era su compañera en la Facultad de Química.

Fue la madre de Goyo quien le aconsejó que se declarara como enfermo mental para eludir a la justicia y fue condenado a 34 años de prisión, los cuales cumplió en el palacio negro de Lecumberri y en el infame psiquiátrico de La Castañeda, donde siempre se comportó como ´una persona ejemplar´.

A diferencia de la mayoría de los asesinos, Gregorio Cárdenas fue indultado por el presidente Luis Echeverría en 1976, además que fue reconocido en la Cámara de Diputados por ser considerado ´un ejemplo´ de readaptación social.

Estudió derecho en la UNAM, titulándose en 1985. Murió a los 82 años en la Ciudad de México por problemas de salud el 2 de agosto de 1999.

¿Recuerdas algún otro caso de asesinos seriales en México?

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