Bomberos emocionales

Coatzacoalcos | 2022-08-19

Aguas de reposo

Afectuosamente lo invito a nuestras reuniones en la Iglesia Cristiana Bíblica AGAPE de La Llave 1002, casi Aldama los Domingos a las 11:30.  Existe un Cuerpo de servidores públicos que son a todas luces dignos de admiración y respeto:  Los Bomberos. Este  lunes 22 festejarán su día. La mayoría de las veces  sin el equipo adecuado y sin salarios arriesgan sus vidas para sofocar incendios y muchos de ellos han perecido en su noble y desinteresado intento por lo que la  “H” de su nombre no sólo debe ser de  “Honorable”  sino de “Heroico”  ¿No cree usted?

     Pero en otra área, quisiera referirme a personas que también pueden ser  Bomberos, sólo que los fuegos que atacarán no son literales  sino emocionales.  

     Para ello tendrán que aplicar a sus vidas éste sencillo  Mandamiento Divino:  “La blanda respuesta quita la ira mas la palabra áspera hace subir el furor” (Proverbios 15:1).  

     ¿Qué le parece?

     Dios dice que una palabra suave, amable y mansa tiene la virtud y efecto de calmar el enojo de los demás. ¿Ha notado que cuando alguien discute con usted, si usted le lleva la contraria, si levanta su voz o si contesta en el mismo tono su coraje aumenta y probablemente haya vivido la desagradable experiencia de enemistarse  fuertemente con él e incluso llegar a los golpes?  

     En cambio, si usa frases corteses,  palabras suaves  y un tono apacible poco a poco la ira cederá, la cordura reaparecerá y la amistad sobrevivirá.

     Lector amable, permítame una pregunta:  ¿Cómo es usted?  ¿Apacigua o enoja?  ¿Apaga o enciende?  Es a esto a lo que me referí  cuando hablé de “Bomberos Emocionales”  ¿Me entiende ahora?  

     ¿Qué pasa si a una fogata le echamos gasolina?  ¿Y si le echamos agua?  ¡Así funciona en el terreno de las relaciones humanas!  

     Si me admitiera un consejo de amigo es el de que haga de éste sencillo Mandato  la norma en su diario vivir. Le aseguro que todo marchará mejor en sus relaciones con los demás y todos notarán el cambio.

     Por cierto que nunca nos gusta perder una discusión y si cumplimos éste Mandamiento corremos  ”el peligro” de que nos consideren miedosos y mediocres pero permítame decirle dos2 / 2cosas:  la primera es que la mejor discusión es la que se evita y la segunda es que no siempre ganarlas es lo mejor pues frecuentemente la otra parte queda resentida y a veces por años.

    Quisiera que sobre todo estuviera usted de acuerdo en que la opinión que más le interesa es la de Dios Quien le está hablando a través de ésta página. Si usted logra conseguirlo habrá dado un paso gigante en su superación y realización como auténtico hombre sensato.  

    No caigamos en el concepto popular de que la hombría se demuestra  yendo por ahí rompiendo narices y pisoteando a los demás.

    Un hombre verdadero es aquel que logra un perfecto control de sí mismo y ésta es la mejor manera de honrar a Dios,  nuestro Creador: “Mejor es el que tarde se aira que el fuerte y el que domina su espíritu que el que toma una ciudad”  (Proverbios 16:32)

     Nadie más valiente que nuestro Señor  JESUCRISTO  y al mismo tiempo nadie más manso y pacífico que El. Por algo Es El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo  (Juan 1:29).  

     El dijo que aprendiéramos de El que es manso y humilde de corazón y así hallaríamos descanso para nuestras almas  (Mateo 11:28-30). ¿Y acaso no es esto lo que usted desea?

     ¡Quien sabe de cuántos problemas se librará cuando cumpla éste Mandato!  Muchos homicidios se han cometido al calor de una discusión fuerte, otros sufren un infarto fulminante o  un derrame que los deja inválidos de por vida. ¡Hasta divorcios han habido por violar este Precepto Divino!  

     Tardíamente se dan cuenta de que no valía la pena si tan sólo se hubieran controlado “uuun poquiiiito”. A veces ofendemos verbalmente a quienes más amamos en un momento de ira y aunque después pidamos perdón el  mal  ya está hecho y sólo Dios podrá sanarlo.  

     Amigo y amiga: oraré para que éstas palabras lo lleven a la reflexión y no las eche en saco roto y también para que reconozca que son sabias y las aplique a su vida propia y así se convierta  en un  “Bombero emocional”,  un “Apagafuegos del  Señor”  para tranquilidad de usted, de sus amados y sobre todo para la gloria de Dios.

    No lo olvide:  “La blanda respuesta quita la ira mas la palabra áspera hace subir el furor”.    

    Gustosamente lo atenderé en el  921-268-4419 o pastorsedas@hotmail.com

    ¡Que Dios lo bendiga mucho!