lunes, 20 de mayo del 2019
 
Veracruz - Boca del Río
No hay agua para veracruzanos; miles de familias carecen del líquido entubado: Rafael Arias Hernández
Veracruz | 2016-08-01 | Olivia Hernández
/ AGUA
Por el estado de Veracruz atraviesa la tercera parte de los escurrimientos hídricos del País, sin embargo el agua de consumo doméstico se está convirtiendo en un problema cada vez mayor.

El último reporte del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática señala que la entidad forma parte del conjunto de estados con menor disponibilidad de agua entubada.

En Veracruz el 13.14 por ciento de los hogares no cuentan con agua potable; el estado se encuentra en la categoría con Guerrero (15.4%), Oaxaca (14.5%), Chiapas (12.8%) y Puebla (7%).

Los usos que se le dan al agua en Veracruz, según el último reporte de la Comisión Nacional del Agua, son el 63 por ciento para el sector agrícola, 19 por ciento para la industria autoabastecida, 8 por ciento para termoeléctricas y solo un 10 por ciento se destina para abastecimiento público.

Y es ese 10 por ciento el que vive un panorama desolador respecto al futuro del agua, al ser víctimas de falta de previsión del servicio, de su contaminación y problemas que derivan de la carencia de coordinación entre instituciones.


Desinterés

El investigador Rafael Arias Hernández asegura en los últimos 10 -12 años no ha habido inversión ni planeación en torno al abasto de agua.

“Es verdaderamente preocupante que el Gobierno del Estado no hubiera hecho la acción mínima de previsión. Hay una ausencia de rendición de cuentas que merece y que exige la ciudadanía porque, evidentemente, ha tenido que pagar este servicio y cada vez más caro.

“No se está atendiendo los abastecimientos en forma correcta. Ha habido agotamientos, a nivel estatal incluso, de fuentes de agua para muchas ciudades y que en el caso de Veracruz ha llevado a que caiga en lo que se pensó podía ser una solución fácil: deshacerse del problema y privatizarlo”, explica el analista.

Arias Hernández lamentó que con la riqueza natural que tiene Veracruz en el nivel de escurrimientos no haya obras hidráulicas importantes, no se mantengan las fuentes de extracción y, por ende, no se evite la contaminación a las mismas.


Sistema rebasado

En los últimos seis años la población de la zona metropolitana Veracruz - Boca del Río - Medellín ha crecido 6.5 por ciento, pasando de los 752 mil 702 a 805 mil 123 habitantes, aproximadamente, de acuerdo al último conteo del Consejo Nacional de Población.

Para el año 2030 la población estimada para estas tres localidades será de 856 mil 575 habitantes, es decir habrá incrementado en 6.6 por ciento en solo 14 años.

Tomando en cuenta el efecto de crecimiento, los servicios básicos también incrementarán su demanda, pero la región ya enfrenta una incertidumbre en el servicio de suministro de agua potable, drenaje y alcantarillado, derivado de las decisiones de extinguir al Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano.

Arias Hernández señala que para tomar esta decisión, el Órgano de Gobierno no analizó las consecuencias, tomando en cuenta el laboral como uno de los factores importantes para su funcionamiento.

“No se hizo el análisis, el estudio adecuado y no se previeron todos los aspectos incluyendo el laboral y el mejoramiento del servicio (...). Las soluciones no tienen el respaldo técnico exigido, ni tampoco el de la sociedad porque no hay consulta ni participación ciudadana (…).

“Lo que se visualiza es, que además del crecimiento de la demanda y de la reducción de la oferta de agua, habrá serios conflictos porque no es posible ni aceptable que se haya llegado a la privatización solo para sostener o apoyar especulaciones amistosas, compromisos que no han quedado claros”, señala el investigado y académico.

Además de los conflictos por la disolución del SAS Metropolitano, los financieros y de operatividad, el sistema arrastra problemas con el sindicato Teniente José Azueta que agrupa a unos mil 300 trabajadores liquidados.

Independientemente de los efectos de negociación que establezcan ambas partes, los municipios de la zona metropolitana de Veracruz, enfrentan los problemas del crecimiento demográfico y la carencia del servicio de agua.



NUMERALIA


Uso 63% al sector agrícola


19% para la industria


8% para termoeléctricas


10% para abasto público



NUMERALIA 2

Hogares 
sin el vital líquido


15.4% Guerrero


14.5% Oaxaca


13.14% 
en Veracruz


12.8% Chiapas


7% Puebla


* Datos del último reporte del INEGI



PROBLEMA DE ORIGEN: desabasto no es nuevo


El municipio de Veracruz, establecido hace unos 417 años, siempre ha tenido problemas con el abasto de agua. El primero y el más importante es que aunque tiene un gran porcentaje de agua salada, carece de cuerpos de agua dulce que pudieran abastecer a toda su población.

El historiador Romeo Cruz Velázquez explica que, de inicio, Veracruz violó las Leyes de Indias al instalarse donde se ubica actualmente pues los códigos dictaban que para establecer un poblado requerían un río al lado para poder abastecer a los habitantes.

Veracruz rompe esa regla y empiezan a tomar agua de pozos que hacen originalmente en el Siglo 17.

“Pero la población va creciendo durante el Siglo 17 y en el Siglo 18 se decide traer agua del río Jamapa. Y hay un fraile que se llama Buceta (...). Le proponen a él hacer un proyecto de agua del Río Jamapa hacia Veracruz pero él considera que es muy costoso, estamos hablando como de 1722, 1723.

“Él proyecta hacer un acueducto pero de la Laguna de Malibrán, dice que es agua dulce, agua limpia y que se pueden hacer unas fuentes para que se abastezca la ciudad y se lleva a cabo la obra. La obra se llama Acueducto del Padre Fray Pedro Buzeta (fray Pedro Antonio Buzeta). Se hace el acueducto.

“Hay unas fuentes que van a abastecer a la ciudad, estratégicas, hay una donde está ahora el edificio Trigueros y otra está por donde está el Parque de la Madre, son dos de las que recuerdo pero había como siete. Al principio sí funcionan pero la población de Veracruz sigue creciendo y se proyecta traer un acueducto del río Jamapa a finales del Siglo 18”, platica Cruz Velázquez.

El historiador rescata que desde el Siglo 18 el agua ya se vende en toda la ciudad de Veracruz pues había personas que llenaba cubetas en las fuentes y salía a comercializarla por las calles.


Proyectos

Ante el crecimiento de la población y la necesidad de dotar de servicios a la ciudad el ayuntamiento lleva a cabo el proyecto del acueducto del Río Jamapa.

La historia da cuenta de que la obra no se desarrolló bien pues el geógrafo alemán Alexander von Humboldt en su viaje de investigación por “el nuevo continente” (Siglo 19) pasa por Veracruz y ve que el acueducto que debió ser escalonado para que el agua corriera no sirvió porque hicieron mal las medidas, lo que ocasionó que al llegar a un tramo en que el agua salía del río Jamapa ésta se quedaba estancada.

A finales del 18 –narra el historiador- el ayuntamiento manda nuevamente a echar andar el proyecto del acueducto del Río Jamapa.

“Hay cuatro proyectos. Uno de ellos es hacer unos aljibes muy gigantes que para mí cuando lo leí se me hizo una locura, pero me dijo un amigo que en Medio Oriente sí hay ciudades que se abastecer de aljibes muy gigantes.

“Hay otro que también el ayuntamiento dice que es una locura que es una máquina que va a levantar agua y que va a permitir que el agua con la fuerza que lleve tenga más corriente y llegue a la ciudad (...). Otro es volver a hacer el acueducto de la caída de agua que creo que es el que aprueban (...)”, cuenta el historiador.

Sin embargo la obra tenía un costo de un millón de pesos oro y el ayuntamiento carecía de recursos para pagarlo y son varios comerciantes los que están dispuestos a aportar el dinero.

“(Los comerciantes) están dispuestos a patrocinar la obra pero piden ciertas condiciones de 50 años de concesión, que todo lo que se cobre por agua en las casas vaya para ellos, que sea hereditario, que si alguien falta se herede como propiedad ese convenio”, explica Cruz Velázquez.

Pero el proyecto no se realizó por el movimiento de Independencia y Veracruz continúa padeciendo la falta de agua.

“Es hasta mediados de los años 1850 aproximadamente, a mediados del Siglo 19, que sí se hacen unos pozos para abastecer de agua a la ciudad y el tubo principal que estaba afuera de la ciudad amurallada va a partir todo Independencia hasta donde sería Montesinos y las casas se van a conectar a ella”, señala Cruz Velázquez.

Sin embargo los pozos tampoco ayudaron a abastecer a la población porque el crecimiento demográfico de la ciudad, “es decir que lo que estamos viviendo ahorita no es novedoso”, destaca el historiador.


Desmesurado crecimiento

A finales del 19 la ciudad creció desmesuradamente con las obras del puerto y la actividad comercial de la época por lo que la población vuelve a tener desabasto. Además la máquina que abastecía en 1854 está vieja, ya no se da abasto y se quejan de que pagan impuestos y que no tienen agua, rescata Cruz Velázquez.

“Cuando vienen las obras del puerto -que nada más se habla del muelle, del puerto artificial y de las oficinas- casi nunca se habla que después que terminaron esas obras Porfirio Díaz siguió con las obras urbanísticas. Había que ser una ciudad moderna también, meter la luz, meter drenaje y mete el agua del río Jamapa.

“Es (la compañía) Pearson que mete el agua del río Jamapa, que si no mal recuerdo hasta la fecha abastece a la ciudad y que hasta la fecha ese acueducto, que hace subterráneo, es el que abastece al centro histórico de Veracruz.

“Lo que pasa es que no se da abasto también el centro porque se han conectado a él. Ya no es la misma población de la época de Porfirio Díaz que la de ahorita”, enfatiza.

Cruz Velázquez narra que la población a finales del Siglo 17, principios de 18, empieza a crecer. Incluso Humboldt calcula para 1804, 16 mil habitantes y en 1807, 20 mil habitantes, por lo que darle de beber a 20 mil habitantes no es asunto sencillo.

“Ahora hay más de 500 mil pues ahí tenemos el problema de abasto de agua y que se han conectado a las antiguas tomas de agua. No han hecho independientes a éstas. Veracruz siempre ha sufrido de falta de agua”, reconoce el historiador.

Para Cruz Velázquez la solución al bajo abasto de agua en la región se podría solucionar con una buena planeación de las ciudades. Copiar el crecimiento de urbes europeas como Barcelona, que ha planeado su desarrollo desde hace 150 años.


1722 -1723

Se crea un acueducto para traer agua desde la Laguna de Malibrán hacía la ciudad y se almacena en siete fuentes para abastecer a la población. El proyecto quedó a cargo del Padre Fray Pedro Buzeta.

Siglo 18

Ante el crecimiento de la población, se crea un acueducto para traer agua desde el Río Jamapa, pero la obra queda mal y se quedaba estancada a la salida del afluente.

A finales de esta época había gente que se dedicaba a vender el agua en cubetas, las cuales llenaban en las fuentes y salían a comercializarla en las calles.

El ayuntamiento intentar echar andar de nuevo el proyecto del Jamapa, con un costo de un millón de pesos oro. Ante la falta de recursos del municipio, los empresarios iban a patrocinarlo a cambio de condiciones, pero no se hace por movimiento de Independencia.

Siglo 19

A medidos de los años 1850 se hacen pozos para abastecer de agua a la población de la ciudad. El tubo principal, de donde se conectaban las casas, se encontraba afuera de la ciudad amurallada, iba todo Independencia hasta donde sería Montesinos.

A finales de la época, la compañía ferroviaria Pearson sí logra meter el agua del río Jamapa a la ciudad de Veracruz y hasta la fecha ese acueducto es la que sigue abasteciendo a centro histórico.


MATAN
 \'LA FÁBRICA DE AGUA\'

El volcán Pico de Orizaba no es solo la montaña más alta de México sino la fábrica de agua del área metropolitana más importante en todo el estado de Veracruz.

En él hay glaciares que son la principal reserva de agua dulce en el planeta y cuya formación ocurrió hace miles de años.

Hace unos 25 años, según la información contenida en el sitio oficial del programa ‘Salvemos al Pico de Orizaba’, en el volcán había cinco glaciares y actualmente solo quedan dos: el Occidental y el Jamapa.

Pero todo, hasta el más pequeño microorganismo, contribuye a que la fábrica de agua funcione. Las coníferas y los encinos que conforman sus bosques constituyen barreras naturales contra el viento que impiden que las nubes pasen de largo y se lleven la lluvia a otros lugares.

“La fábrica de agua es un proceso natural que consiste en la condensación de agua que llega en forma de nube proveniente de la evaporación del océano y que gracias a la presencia de las coníferas y los árboles en la alta montaña se transforma en millones de gotas que por medio de la diversa flora del bosque se infiltran hasta el subsuelo o escurren en forma de arroyuelos manteniendo así la humedad de la tierra”, explica una imagen colocada en el programa ‘Salvemos al Pico de Orizaba’.


Fideicomiso

En el 2009 la fábrica de agua se protegió con un fideicomiso de aportación al 1 por ciento sobre la tarifa de agua potable en los municipios de Veracruz, Boca del Río y Medellín.

Sin embargo el Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano no realizó las aportaciones al programa desde mediados del 2014 acumulando una deuda de aproximadamente 18 millones de pesos.

Más allá de la cifra, fueron detenidos los programas de conservación y reforestación. Con ello regresó la tala ilegal y el sobrepastoreo consideradas las principales amenazas de la fábrica de agua.

Con la solicitud de extinción del SAS Metropolitano y la entrada en operaciones del Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento el programa y sus adeudos quedaron a la deriva.

El proyecto -según el presidente municipal de Veracruz, Ramón Poo Gil- se habrá de retomar por la importancia que tiene la conservación de la montaña, que dota de agua a más de 800 mil habitantes.

“Sí debe de haber un acercamiento, debe de pagarse este adeudo que tenía el extinto Sistema de Agua y Saneamiento para con el programa de reforestación del Pico de Orizaba y yo casi le puedo asegurar que ese programa va a continuar”, respondió.

Pablo Hernández Cruz, en quien recayó la figura de liquidador (director de finanzas del organismo) al votar en Órgano de Gobierno la extinción del SAS Metropolitano, deberá fijar la fecha para tener un acercamiento con la coordinación del programa de conservación del Pico de Orizaba y con ello analizar si el programa continúa.

“De que continuará, yo en mi opinión muy personal (creo que) debe de continuar”, enfatizó.

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