domingo, 18 de noviembre del 2018
 
Por Los Reporteros
Columna: Off the record
Off the record
2018-06-12 | 09:38:01

En la recta final del proceso electoral 2018, la violencia se agudiza y según observadores, todo apunta a que la promueven los que se sienten perdedores porque hasta hace poco se sentían ganadores y que el proceso era pan comido, un mero trámite. La realidad los rebasó y en su desesperación acuden a las mismas prácticas que solían criticar en comicios pasados.


Hace algunas semanas agredieron al candidato del Partido Verde a diputado federal, Antonio Illescas, en inmediaciones de las colonias conocidas como “Predios”, frente a la colonia La Loma, rumbo a La Pochota y Las Bajadas.


Ayer le tocó al equipo de la candidata morenista, Rosa María Hernández Espejo. Lo que se dice es que se trata de un férreo territorio panista. Sin embargo la situación es muy extraña porque a esa zona siempre se le había considerado priista hasta las cachas. Repentinamente resultaron más azules que el jabón de lavar, lo cual sería muy respetable porque tienen la libertad de simpatizar con quien les venga en gana.


Lo que no se vale es la intolerancia a quienes piensan diferente y mucho menos, agredir a quienes ejercen su libertad de tránsito y su derecho de pedir el voto en forma ordenada y respetuosa.


No es una casualidad. Es una concatenación de acciones con miras a aplastar a quienes se oponen y a quienes piensan diferente. Y que nadie se sorprenda porque al paso de los días se multiplicará este tipo de acciones en esa zona de la ciudad de Veracruz, donde hay colonias identificadas con partidos políticos.


Lo curioso es que en los Predios entraba cualquier persona y no pasaba nada. Ahora expulsan a los fuereños, como si no quisieran que desde afuera se viera algo turbio que está preparándose para el día de la elección. En otras palabras, no quieren mirones ni chismosos.


Esto suena a maniobras del que ya saben, que no es el mismo que ya saben quién, sino más bien, su acérrimo enemigo.


***********


Desde varios puntos de la ciudad de Veracruz los orejones advierten que empiezan a traer malandros de ciudades y estados vecinos, a quienes usarán como fuerzas no de choque sino del mal, para someter y si es “necesario” ultimar violentamente a quienes no estén con el sistema estatal. La política es “el que no está conmigo está en mi contra”.


Advierten la llegada hormiga de golpeadores con instintos asesinos a quienes disfrazarán de militantes de partidos opuestos a los azules, para echarles la culpa a priistas y morenistas de cualquier garrotiza que se arme el domingo 1 de julio.


Dicen que la idea es sembrar el terror para que la ciudadanía permanezca encerrada en sus casas y no estorbe en los operativos para alterar boletas y si se puede, robar urnas como en los viejos tiempos cuando en otras esquinas del sistema político estaban quienes ahora ya están en el extremo opuesto.


Lo mejor será grabar y fotografiar todo, pero tener la precaución de no ser visto, porque se podría sufrir las consecuencias de los malandros o los robocops importados desde el Altiplano y otros puntos del país para que vengan a sembrar el terror a los electores. La idea es poder hacer el fraude para hacer ganar a fuerzas a un candidato a quien se pretende imponer a toda costa, aunque el costo sean vidas humanas.


¿Están oyendo, fuerzas federales? No abandonen a Veracruz, porque se advierte mucha violencia, armas, sangre y luto.


A los candidatos les recomiendan pedir el apoyo de fuerzas públicas cuando vayan a puntos rojos donde no son bienvenidos. Y a la policía, detener a la bola de malvivientes al servicio de  los que quieren enquistarse aunque no sea con el voto ciudadano. Hay muchos intereses económicos en juego.


La alerta ya se dio. Si nadie la atiende, será bajo su responsabilidad.

Entradas Anteriores










  • Lo último
  • Lo más leído


NOSOTROS

Periódico digital en tiempo real con información preferentemente del Estado de Veracruz México