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Beatriz o Juana... ¿Quién a Los Pinos?
 
 
Por Cecilio García Cruz
2017-12-07 08:16:01
Columna: Jesús te ampare
 
Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del incansable López Obrador, no canta mal las rancheras. Es entonadita, con un toque suave de falsete.

Difunde, a través de redes sociales, la melodía El Necio, del cantautor cubano Silvio Rodríguez, cuya producción fue supervisada por el talento de Epigmenio Ibarra.

En uno de sus contenidos la canción difunde:

“Yo quiero seguir jugando a lo perdido,

Yo quiero ser a la zurda más que diestro,

Yo quiero hacer un congreso del unido,

Yo quiero rezar a fondo un hijo nuestro.

Dirán que pasó de moda la locura,

dirán que la gente es mala y no merece,

más yo seguiré soñando travesuras

acaso multiplicar panes y peces.


Gutiérrez Müller, hizo a un lado el bajo perfil que mantuvo por mucho tiempo alejada de los reflectores.

Ahora, se metió de lleno a la campaña del líder de MORENA (esposo y compañero de lucha) en su carrera por alcanzar la presidencia de la República que busca con pasión y de manera obsesiva desde hace 18 años.

Beatriz, mujer inteligente y preparada, estudió comunicación en la Universidad Iberoamericana plantel Golfo Centro, en Puebla.

Cuenta, además, con una maestría en letras y por una década ejerció el periodismo desde la Ciudad de las Ideas.

Es el segundo matrimonio de El Peje; su primera esposa Rocío Medina, falleció en 2003.

Tiene un hijo del aspirante a la primera magistratura por MORENA, de nombre Jesús Ernesto.

Se desempeñó como asesora de Comunicación Social del gobierno del Distrito Federal cuando el jefe era precisamente Andrés Manuel.

Se caracterizó por despedir a los empleados de confianza para dar cabida a sus incondicionales.

Mujer de temperamento, disfrazado de una actitud noble.

En un principio sostenía que le daba igual si su marido ganaba o no la presidencia: “Si Andrés Manuel gana y me pide que lo acompañe en su gobierno, mi figura será absolutamente gris por convicción propia”.

Las perspectivas han cambiado y ahora, en el tercer intento y definitivo (si no se va a La Chingada, su rancho en Palenque), participa activamente en las estrategias de campaña.

En cambio, la esposa de José Antonio Meade, Juana Cuevas Rodríguez, tiene otro origen y perspectivas.





Es economista por el ITAM, pintora, curadora de arte popular e integrante del voluntariado del IMSS.

Sus creaciones se han reproducido para ilustrar libros infantiles y diseñó un juego con el tema de los oficios para el Museo Interactivo de Economía (MIDE), así como un texto sobre el xoloescuintle y la creación.

Dos mujeres distintas con esposos diametralmente opuestos que luchan por conquistar los votos del electorado a cualquier precio.

Andrés Manuel, lleva tres intentos por conquistar la silla presidencial. Sus adversarios lo comparan con el autoritarismo mesiánico del presidente Maduro de Venezuela.

Su última ocurrencia es dar amnistía a los narcotraficantes para lograr la paz.

La escandalosa declaración no favorece al líder de MORENA, quien ahora sostiene que olvido no, pero perdón sí.

Pierde la compostura con facilidad.

Sin embargo, lidera las encuestas con un 30% de la intención del voto.

José Antonio Meade, es un financiero con luz propia.

Es la mejor opción entre los aspirantes del PRI, un partido desacreditado e impopular que tiene a los mexicanos acongojados y hasta la madre de los políticos corruptos.

No es priista, pero sí un simpatizante afable de ese instituto político.

Es un tecnócrata de “hueso colorado”, que goza del aprecio y respeto de connotados panistas.

Tiene las mejores credenciales para mantener la estabilidad económica de nuestro país.

Las encuestas lo ubican con un 23% por ciento en la intención del voto.

En efecto, los mexicanos quieren un cambio que erradique de raíz la inseguridad, la corrupción y la impunidad.

Pese a su ventaja, “El Peje”, podría descarrilar.

De lo contrario, hasta el presidente Trump, sufriría severos dolores de cabeza.
AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO
 
 
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