Logo Imagen del Golfo
    miércoles, 29 de marzo del 2017
Inicio Noticias Agencia Clasificados Sociales Deportes Columnas ImagenTV
    Coatzacoalcos-Zona Sur    |    Cd. de México    |   Córdoba-Orizaba-Centro    |    Internacional    |    Guerra contra el narco   |    Poza Rica-Zona Norte    |    Xalapa   |    Veracruz-Boca del Río
Quinto poder
Por Argentina Casanova
2017-03-19 09:56:26
Las niñas invisibles
 
A Malena, una niña invisible
que se quedó en la memoria
Cada año en México y en el mundo,
un alto número de niñas mueren de
hambre, en partos a temprana edad,
son víctimas de feminicidio y, si sobreviven,
lo hacen en condiciones de
explotación, trata, con altos riesgos
de contraer VIH, con alimentación
deficiente y escasas oportunidades
de asistir a la escuela.
Guatemala, Nigeria, Europa del
Este, Perú, México son lugares donde
existe el matrimonio infantil, la trata
de personas, la venta de niñas, la
explotación en el matrimonio servil,
donde las niñas mueren a diario por
el abandono y la indiferencia de un sistema
social-patriarcal que valora más
la vida de los niños. Y donde, desde el
momento en el que una mujer sabe que
está embarazada lo común es que se
lamente por la conciencia de que “las
niñas sufren más”.
Lo que persiste es el abandono. De
las niñas nadie se acuerda, no es de
ahora, es de siempre y en el mundo
prevalece la violencia contra las niñas,
principalmente la violencia estructural
y la íntima violencia que se ejerce
en los hogares donde las niñas son un
mal inevitable.
Cuando tenía 6 años conocí a Malena
y su historia, que la nombro para no
olvidarla, como a tantas otras, como a
las que se van sin que nadie las note.
Malena, también de 6 años, murió
envenenada porque a alguien se le
ocurrió que podía confundir el polvo
de leche con el veneno para ratas y
servirlo a una niña sin padre y cuya
sonrisa solo su madre recordaría.
Al saber de las niñas víctimas de
la violencia del Estado en Guatemala,
pienso en todas las niñas que como
ellas, como “Lulú”, una joven que
buscaba a su familia al ser rescatada
en el Hogar de Michoacán, donde una
mujer prácticamente acumulaba a
personas a las que aisló del resto del
mundo.
Por todas las niñas Malenas que
son borradas, porque las “niñas a nadie
les importa”, si viven, si comen, si
mueren de hambre, si son encerradas,
si alguien las abusa o si sus propios
padres se van y las dejan abandonadas
a sus suerte para morir de hambre,
condenadas al abuso y a la violencia.
Por las niñas de Guatemala, por
las de México, las de África y la India,
por las niñas que nombramos para no
olvidarlas.
Es solo el panorama global de la
violencia contra las mujeres desde sus
primeros años. Al menos en América
Latina se habla de 70 mil jóvenes
adolescentes que mueren al año por
complicaciones relacionadas con el
embarazo y el parto. Tan solo en México,
la tasa de fertilidad en adolescentes
es de 65 mujeres por cada mil.
Según datos del Fondo de Naciones
Unidas para la Infancia (Unicef), en
2014, 55.2 por ciento de los niños
y niñas de entre 2 y 5 años de edad
vivían en pobreza y 13.1 por ciento en
pobreza extrema. A esto se suma que
el 60.5 por ciento de ellos presentaba
carencias en el acceso a la seguridad
social y 25.8 por ciento en el acceso a
la alimentación.
Aunque el preescolar es obligatorio
en México, únicamente el 42.2 por
ciento de los niños y niñas de 3 años
de edad fueron atendidos por una
institución educativa durante el ciclo
escolar 2014-2015; para los de 4 años
fue el 89 por ciento; y para los de 5, el
84.3 por ciento, estos y otros números
nos dan una idea de la situación de
las niñas.
En México, se habla de que 7 de
cada 10 personas que desaparecen
en el rango de edad de 15 a 19 años
de edad, son mujeres. Los casos de
feminicidio de niñas entran en una
categoría de subregistro que se diluye
ante el enorme número de casos.
Aunque no se precisa a detalle cómo
está la situación para las niñas,
es claro a nivel internacional que en
todas las sociedades se privilegia a los
niños nacidos sobre las niñas, por las
creencias de que ellos serán los que
continúen con los “apellidos” o los que
se encarguen de la continuación de
una etnia o costumbres y tradiciones.
En Estados Unidos y Canadá, las
mujeres de los pueblos originarios han
denunciado la marginación y la violación
de sus derechos a la propiedad
de la tierra, apoyados por sentencias
de jueces que reconocen el derecho
de la comunidad a restringir la herencia
para las mujeres que se casan
con hombres que no pertenecen a sus
mismos pueblos, pero no aplica lo mismo
para los hombres de la comunidad.
Este panorama nos pone en oportunidad
de ref lexionar sobre la realidad
en la que se violentan los derechos
de las niñas y el caso de Guatemala es
la punta del iceberg de la problemática
en Latinoamérica, que evidencia una
desvalorización de la vida de las niñas.
Necesitamos construir y trabajar
por un mundo en el que las mujeres al
saberse embarazadas no se angustien
al saber que parir una niña será sinónimo
de una historia de sufrimiento
y dolor.
* Integrante de la Red Nacional
de Periodistas y del Observatorio de
Feminicidio en Campeche.
AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO
 
 
comunidad imagen del golfo
  Entradas Anteriores
2016-10-02 / Quinto Poder
2016-10-02 / La tortura sexual en la CoIDH
2016-07-09 / La prostitución y la trata